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España, sorpresa o ‘ya veremos’

Pau Torres, marcando | efe
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La segunda edición de la Copa de Europa de Naciones entró con letras de oro en la historia del fútbol español, que logró su primer gran título gracias al gol del gallego Marcelino Martínez que decidió la final, jugada en el Santiago Bernabéu ante la todopoderosa Unión Soviética.


Era 21 de junio y en un Bernabéu abarrotado, con más de cien mil espectadores, España sacó la casta que llevaba dentro y encontró el acierto necesario para acabar con el rodillo soviético que lideraba la ‘araña negra’, Lev Yashin.


No habían pasado ni diez minutos cuando el marcador ya reflejaba un empate a uno. Pereda había adelantado a la selección hispana (m.6) y Khusainov (m.8) había igualado.


La lluvia hizo acto de presencia y cuando parecía que iba a llegar a un empate definitivo llegó la acción que entró en la historia del fútbol español. Pereda centró desde la banda derecha y Marcelino, en situación complicada, hizo un escorzo giró el cuello y conectó un preciso cabezazo con el que el balón entró junto al poste izquierdo de Yashin, quien no pudo reaccionar. 2-1. La Eurocopa de 1964 se convertía en la primera de España.


Fue subcampeona la ‘Furia’ en 1984, cuando Michel Platini lideró como pocas veces nadie lo ha hecho a la selección de Francia para, aprovechando su condición de local en la Eurocopa de 1984, lograr su primer título en detrimento de España, cuyo milagro se diluyó entre el cuerpo de Luis Miguel Arconada. 2-0. Los genios también tienen días malos que encima les persiguen de por vida.


De la 'Furia' a la 'Roja'

Y llegó la gran ‘Roja’. La selección española puso fin a 44 años de travesía por el desierto, acabó con su maldición en las grandes competiciones y se ciñó en la Eurocopa de Austria/Suiza 2008 su segunda corona continental con un fútbol de seda que encandiló al universo futbolístico.


Y todo ello ocurrió bajo la atinada y experta batuta de Luis Aragonés, quien revirtió una situación que no muchos meses antes era más que comprometida.


El 29 de junio, en el Ernst Happel como escenario, España coronó su estilo a lo grande, con un triunfo indiscutible ante Alemania y más amplio que lo que reflejó el gol de Fernando Torres poco después de la media hora de juego.


Repitió ‘a lo bestia’ la selección masacrando a Italia en la siguiente Euro. España se convirtió en el primer equipo que revalidó la corona continental y, unido al título mundial en Sudáfrica 2010, alcanzó un triplete imborrable. La generación dorada del fútbol español, con las habituales incorporaciones de Del Bosque, se bañó otra vez en el éxito en un torneo que, como los anteriores, no fue sencillo y tuvo que superar momentos delicados.


Comenzó la Eurocopa de 2012 celebrada en Polonia y Ucrania con un empate ante Italia (1-1) y acabó con una goleada ante la selección ‘azzurra’ en la final. Fue su mejor partido, de largo. El 4-0 premió su fútbol combinativo, por momentos brillantes, y cerró un círculo glorioso. David Silva, Jordi Alba, Fernando Torres y Juan Mata, rubricaron la fiesta española en el Olímpico de Kiev.


El presente

El glorioso palmarés español, solo empatado por Alemania, se pone a prueba de nuevo y lo hace, probablemente, sin presión tras su última participación, discreta para lo que nos tiene o tenía acostumbrados la selección. Si da una campanada será una sorpresa ante las potentes Francia, Alemania, Bélgica... Y si no se le buscará calificativo. Por el momento, a disfrutar del fútbol.

España, sorpresa o ‘ya veremos’