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Borges, intermitente

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Celso Borges vivió una segunda etapa en el Deportivo en el que no gozó de todo el protagonismo que esperaba y en la que tardó en cogerle el pulso a la competición y en mostrar su mejor versión.


Regresó al club el pasado verano, tras su paso, dos cursos, por el Göztepe SK, de la Süper Lig turca.


Su rendimiento fue de menos a más y aunque el costarricense gozó de la confianza primero de Fernando Vázquez y posteriormente de Rubén de la Barrera, la irrupción de Villares le quitó minutos.


El ‘tico’, que marcó dos dianas, tuvo que lidiar con una lesión en los isquiotibiales de su pierna derecha a principios del mes de marzo.



Celso Borges, con galones en su anterior etapa en el Deportivo, llegó con la exigencia de ser uno de los líderes del vestuario (era además uno de los capitanes blanquiazules).

Gozó de la confianza de Fernando Vázquez para ser uno de los timones de la medular deportivista y fue titular en las primeras 15 jornadas ligueras, de la 10 a la 15 ya con Rubén de la Barrera como nuevo inquilino del banquillo.

Su último partido fue el 20 de febrero, ante el Racing de Ferrol en A Malata, donde los coruñeses perdieron por la mínima. Después de ese choque el internacional costarricens sufrió una lesión en los isquiotibiales de su pierna derecha, que le hizo perderse las victorias ante Pontevedra (1-0), Celta B (0-3), Zamora (2-0) y Marino de Luanco (1-0), además de no poder ir con su selección.

Regresó en la jornada 21, el 11 de abril en el duelo que se saldó con derrota a domicilio ante la UP Langreo y una jornada después, en la 22, estrenó su cuenta goleadora en la fundamental victoria ante el Numancia (2-1). Tras ser titular ante el Marino a domicilio (0-0) salió desde el banquillo para marcar, de falta, en la holgada victoria ante la Up Langreo (5-0), que certificó el billete a la Primera RFEF.

Borges, intermitente