Menú
El Ideal Gallego Diario de Ferrol Diario de Arousa
YouTube Twitter Newsletter Instagram Facebook

Ausencia de calma

|

En el Deportivo continúan las despedidas, salidas, con más o menos elegancia, mientras en el club siguen tratando de mostrar una estabilidad y cambio de rumbo que, de momento, suena más a improvisación. Los que llegaron hablando de tranquilidad y profesionalización de momento no muestran mucha en sus decisiones, que parecen obedecer más, por ejemplo en el caso del técnico, a pataletas.


Un Consejo sin dedicación exclusiva, con un buen sueldo, de valía, según ellos mismos se han definido, que están trabajando sin hacer ruido y a los que les preocupa el interés suscitado en lo que se cuece en la cocina blanquiazul. Unas ganas de saber que siempre han ido unidas al Deportivo, independientemente de la categoría en la que militase.


El verano se presupone largo y todavía queda mucha tela que cortar, pero los mimbres muestran una dirección que todavía está aterrizando y entendiendo la realidad que tiene entre manos. Con todo el poder que le ha otorgado la última Junta de Accionistas y el respaldo de la propiedad, tiene ahora que asumir la responsabilidad que ha adquirido y la promesa que hizo a su llegada de tratar de resolver al equipo a la élite cuanto antes.


Un objetivo que afrontarán, como así ya han reconocido, con menos presupuesto, con un equipo diferente y ahora ya sabemos que con un entrenador distinto. Un giro de los acontecimientos extraño, que rompe con una continuidad antes anunciada. Una nueva línea que hacía prever calma, algo de lo que ha adolecido mucho el Deportivo en los últimos tiempos y que parece que este verano tampoco va a tener. 

Ausencia de calma