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Ni grandes ni pequeños

Javi Sánchez, atacante del Fabril, presiona a Edu Dias, defensa del Paisoaco, en la reciente victoria de los verdiblancos en A Porta Santa | raúl lópez
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“Tercera es una categoría muy complicada donde cualquiera puede ganar a cualquiera”. Esta frase mil veces repetida, a veces con ciertos matices, por entrenadores y jugadores de la máxima categoría autonómica no parecía cierta en la primera vuelta de la primera fase del presente campeonato 2020/21. 


Los favoritos se imponían y solo cedían puntos, salvo contadas excepciones, en duelos directos contra otros candidatos a finalizar la liga en las posiciones altas de la tabla.


Eso ha cambiado. El inicio de la segunda vuelta ha marcado un cambio de tendencia en este sentido. Ya no hay grandes ni pequeños. Cuando todos los equipos aprietas, las fuerzas se igualan. Y eso es lo que está sucediendo en las primeras jornadas tras el paso por el ecuador de la competición.


Ningún equipo ha ganado más de la mitad de los partidos que ha jugado en esta segunda vuelta y, además, los clubes de la parte alta de la tabla han empeorado claramente sus porcentajes de puntuación respecto a los resultados cosechados en la primera vuelta.


El Bergantiños, líder del campeonato, consiguió siete victorias de diez encuentros en la primera vuelta –le falta el partido ante el Somozas– y sumó el 80% de los puntos que estaban en juego. En cambio, hasta el momento solo ha podido lograr el 66% en la segunda vuelta tras cinco partidos. Una reducción del 14%.


El conjunto de As Eiroas firmó su primera derrota de la temporada ante el Silva y no pudo pasar del empate ante el Paiosaco, que en ese encuentro era el colista, pero recientemente ha logrado volver a sumar de tres en tres ante el Polvorín, el Villlabés y el Arzúa.


Caída del Villalbés

El desequilibrio entre la primera y la segunda vuelta es mayor en otros conjuntos de la mitad alta de la clasificación, como es el caso del Racing Villlabés. El actual cuarto clasificado había conseguido acumular el 64% de los puntos de la primera mitad de la temporada y ahora solo lleva el 27% (-37%) después de los tropiezos ante el Bergantiños y el Polvorín, que podían entrar en las quinielas de cualquiera, y otros pinchazos frente a equipos de la zona baja como la derrota cosechada ante el Estudiantil y el empate frente al As Pontes.


El Somozas, segundo clasificado, y el Fabril, quinto, también han empeorado sus resultados en esta segunda vuelta en un volumen similar. El conjunto verdiblanco ha pasado de sumar el 77% de los puntos de la primera vuelta, a falta del encuentro ante el Bergantiños, a lograr solo el 56% (-21%), mientras que el filial blanquiazul ha reducido en un 22% (de un 55% a un 33%) su porcentaje de puntuación en cada una de las vueltas.


Cabe destacar que el Fabril solo ha disputado tres encuentros de la segunda vuelta en los que venció con solvencia al potente Somozas y, en cambio, cayó derrotado ante el Paiosaco y el As Pontes, que encararon esos dos encuentros ante el filial como colistas.


Por su parte, el Polvorín, tercer clasificado, también ha bajado su rendimiento pasando de sumar un 61% de los puntos de la primera vuelta a un 47% (-14%) en lo que llevamos de segunda. La derrota ante el Bergantiños y los empates ante el Viveiro y el Fisterra tienen la culpa.


Por último, Viveiro (sexto) y Arzúa (séptimo) también han visto reducidos sus porcentajes de puntuación en un 6% y un 21%, respectivamente. Un bajón generalizado de los equipos de la parte alta que viene acompañado por la reacción de algunos clubes de la mitad baja de la clasificación como por ejemplo el Paiosaco, el Estudiantil y el Silva.


La Tercera, al menos el subgrupo 1A, ha recuperado su condición de imprevisible y no hay grandes ni pequeños. Solo partidos impredecibles.

Ni grandes ni pequeños