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El ‘matagigantes’ suma y sigue

Rama, portero del Paiosaco, salvó a su equipo del 0-2 imponiéndose en un mano a mano a Iago Blanco (9) | raúl lópez
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De los cuatro últimos partidos que ha disputado tres han sido, probablemente, ante los tres equipos con mayor presupuesto de la liga: Bergantiños, Fabril y Somozas. No ha perdido ninguno. El Paiosaco, que hizo cinco puntos en toda la primera vuelta, ha hecho los mismos en las dos últimas semanas: victoria contra el filial del Depor y empates frente a carballeses y somocenses. Y hablando de presupuestos, no debería haber ninguna duda de que el del club de A Porta Santa es el más bajo de la categoría. Se ha ganado lo de ‘matagigantes’ porque, en condiciones normales y muy a pesar de los tópicos del tipo ‘en un campo de fútbol las fuerzas se igualan porque juegan once contra once’ o ‘la ilusión puede, muchas veces, con la calidad’, lo lógico sería que hubiese perdido esos encuentros. Ayer empató (1-1) contra el líder.


Juan Riveiro no engaña a nadie y mucho menos si algo le funciona. Contra el Bergantiños apostó por el 1-5-2-1-2 con una presión asfixiante, le salió bien (2-2 en As Eiroas) y lo mantuvo frente al Fabril (2-1 en A Porta Santa). El Somozas es un equipo diferente a los dos anteriores. En tres palabras: no se complica. Ni en ataque ni en defensa. Si puede salir con la pelota jugada desde atrás, lo hace. Si tiene que jugar en largo, adelante. Lo importante es que la pelota les llegue a Pablo Rey y a Luis Nuño. ¿Cómo? Ese ya es otro tema y su falta de criterio en la zona de iniciación pudo desconcertar a un Paiosaco que no podía hacer efectiva su presión porque el rival no se lo permitía.


No fue un partido vistoso. La propuesta del Somozas no es de equipo grande. No busca someter al rival ni desde la fase ofensiva ni desde la defensiva, pero suma y suma puntos. Hasta ayer no había perdido ningún punto ante los cinco últimos clasificados tanto en casa como fuera. Pablo Rey no estuvo fino, Nuño recibió en contadas ocasiones cerca del área y surgieron los problemas para un Somozas que, aún así, llegó al descanso con ventaja en el marcador. De una falta a favor del Paiosaco ejecutada muy mal por parte de Eiroa, nació un contraataque que cortó el propio mediocentro verdiblanco. Esa acción a balón parado, escorada a la derecha del ataque visitante, fue ejecutada por Pablo y desviada por la zaga local sin que el cuero llegase a salir del área. Luis Nuño se inventó una chilena prácticamente a ras de césped y Albertito, con Litos a 10 centímetros, remató a placer desde el borde del área chica con el interior de la derecha. El esférico botó sobre la línea y acabó en la red. Poco pudo hacer Rama.


El Paiosaco, que en la primera parte tuvo el viento en contra, merodeó con relativo peligro el área de Marcos Souto, tanto en acciones a balón parado ejecutadas, sobre todo, por Beto desde la izquierda como en contraataques o acciones rápidas descubriendo debilidades en la espalda de la línea defensiva local. Pero no encontraría premio hasta el tramo final.


En la primera media hora del segundo tiempo dio la sensación de que el Somozas pudo sentenciar. Juanma controló bien a Marcos Álvarez, pero Chacón y Nuño son futbolistas más escurridizos y a Pablo Rey siempre hay que tenerlo en cuenta. En cambio, la primera clara tras el descanso fue de Richi en el 61. Su tiro raso salió muy cerca del palo derecho de Marcos Souto. Iago Blanco desperdició la mejor opción para el 0-2. Corrió solo prácticamente desde el medio del campo y buscó a Rama con velocidad. En ese tipo de acciones se decide en milésimas de segundo y, en lugar de regatear en el uno contra uno, optó por tirar. El portero salió vencedor del mano a mano.


No podía ser que justo en San Valentín el Paiosaco rompiese su romance con la épica ante los ‘superequipos’ de la liga. Josiño le dio cariño a un saque desde la esquina, Marcos Souto le rompió el corazón a su equipo con un palmeo y Tani dijo ‘sí, quiero’. El balón besó el larguero y entró. Un puntazo más.

El ‘matagigantes’ suma y sigue