Menú
El Ideal Gallego Diario de Ferrol Diario de Arousa
YouTube Twitter Newsletter Instagram Facebook

Aviso a navegantes

Abel Martínez, mediocentro del Bergantiños, celebra el gol de Carlos ante la desolación de Vidal (i), Julen y Quindimil (d) | el progreso
|

El Bergantiños ganó para situarse, con un partido menos, a un solo punto del líder. Ganó para adjudicarse el golaveraje particular con un rival directo. Ganó a uno de los mejores equipos de la liga. Si es cierto lo que dicen de que los equipos de fútbol son una familia, el Bergantiños ganó también por Luis Cendán, una de las personas más queridas del vestuario carballés que tuvo que salir adelante en una semana muy complicada. El gol de Carlos es gloria en la segunda final a domicilio consecutiva.


‘Aviso a los navegantes’ son boletines periódicos que publica la autoridad marítima para actualizar cartas náuticas, derroteros, listas de faros y otras comunicaciones. Puede parecer que el Bergantiños tiene poco o nada que ver con el mar pero basta con echar un vistazo a las camisetas que lucen sus futbolistas o a las vallas de As Eiroas para darse cuenta de que algo hay. Hasta puede que alguna de las impresionantes olas de Razo salpique el templo carballés aprovechando un día de intenso temporal. Retomando el aviso a navegantes, el Bergan ha actualizado la clasificación de Tercera División como más le convenía, ha añadido una nueva conquista en cuanto a los campos más difíciles de la liga después de ganar hace dos semanas al Villalbés y lo ha hecho derrotando a otro rival directo.


Lemos tiene confianza en el 1-4-2-3-1 para navegar por la categoría pero no deja de ser un dibujo que sufre decenas de modificaciones durante un mismo partido. En el de ayer en A Cheda, el sistema se deshacía en salida de balón acercándose Remeseiro a la orilla del área para atar cabos en la construcción del juego. Abel, el teórico mediocentro defensivo, flotaba en otra altura junto a Carlos. No fue lo más destacado del Bergan en el primer período; la presión asfixiante, sí.


Consciente de que el Polvorín apostaría por la salida de balón en corto, el Bergan optó por un ‘pressing’ avanzado que anuló completamente al rival en el primer cuarto de hora y, una vez más, el 1-4-2-3-1 perdía su forma para convertirse en un 1-3-4-3. Lemos lo propuso dejando como tres defensas a Agulló, Iago y Aarón, manteniendo el doble pivote formado por Abel y Remeseiro, adelantado una altura en la derecha a Vela, retrasando una altura en la izquierda a Yelco y persiguiendo con Lamelas, Carlos y Duque a los dos centrales y al mediocentro defensivo del Lugo B. Pero Álex Ortiz, fiel a sus ideas, no tiró su planteamiento inicial por la borda y en algún momento llegó a situar al mediapunta Iago Novo en el borde del área propia para tratar de sacar la pelota jugada, superar líneas y atacar al Bergan con espacios.


Sin grandes ocasiones salvo un cabezazo de Agulló que desbarató Julen en un saque de esquina y después de un primer toque con la testa, el partido fue más una batalla táctica que un espectáculo de oportunidades de gol y tiros a puerta. En los primeros quince minutos, el Bergan fue superior apoyándose en su efectiva y arriesgada presión. En el segundo cuarto de hora, el Polvorín se encontró por fin cómodo con la pelota y consiguió administrarla incluso en campo contrario con conservaciones largas. En los últimos quince del primer acto, el choque entró en una fase de interrupciones por faltas, saques de banda, protestas que no ayudó a ninguno de los dos equipos


Alta mar

El Bergantiños, que apostó por la pesca de arrastre en alguna fase de la primera mitad, tratando de robar el balón cerca del área del Polvorín, encontró la solución nada más empezar la segunda mitad. Una jugada de estrategia precedida de una falta muy protestada por el filial lucense le sirvió al equipo carballés para –en ese momento no lo sabía– decidir el partido. Agulló amagó con tirar y Carlos, que estaba camuflado en la barrera rojiblanca, la cruzó de derecha a izquierda. Remeseiro dio un pase sutil y el Polvorín mordió el anzuelo. Carlos sorprendió a propios y a extraños adueñándose de la pelota en el área y definiendo de tiro cruzado ante un incrédulo y molesto Julen.


El Polvorín veía como bajaba y bajaba la manera sin ser capaz de ponerse a flote en el encuentro. Buscó el empate con más corazón que cabeza, con muchos centros laterales, sobre todo de Torrado desde la banda derecha, pero el Bergantiños es un equipo que domina ese tipo de situaciones y entre Brais, Iago y, sobre todo, Agulló desbarataron todos esos intentos. Quizá las conducciones de Iago Novo, que en el tramo final del encuentro sufrió el marcaje individual de Diego Uzal, fueron el mayor peligro por parte del Lugo B. El canterano del Deportivo tiene una capacidad de desequilibrio sensacional.


Álex Ortiz quiso sorprender al Bergantiños y lo intentó de muchas maneras. Su plan inicial fue jugar con rombo en el centro del campo, tal vez para encontrar superioridades en zonas interiores y en muy pocas ocasiones encontró esas ventajas. En el descanso decidió modificar el esquema y transformó en un 1-4-3-3 adelantando la posición de Escobar, que empezó siendo el vértice de un rombo que compartía con Vidal (pivote), Manu Núñez e Iago Novo (interiores), a la de delantero centro. Además, Christian pasó a jugar de extremo derecho y Morais de extremo izquierdo. Ni cinco minutos fue capaz de aguantar el marcador con el 0-0 inicial en el segundo intervalo. La medida más desesperada fue dejar tres tres defensas –Torrado, que parecía un extremo, Nico y Martín– en los últimos diez minutos. Ortiz situó al central Quindimil como punta junto a Escobar y Christian, pero el Polvorín no salió a flote.


El recurso final

El Bergan acabó el partido con una versión totalmente opuesta a la inicial. Poco después de firmar el 0-1, el propio Carlos mandó un balón al larguero que pudo hundir definitivamente al filial del Lugo, pero el encuentro demandaba emoción y la hubo hasta el pitido final. El equipo de Lemos terminó defendiendo en repliegue y amenazando con Yelco, Cano y Tarí a la contra. El choque fue tan intenso que cada decisión arbitral se convirtió en un debate y ese partido, tal vez por la experiencia de sus futbolistas, también lo ganó el conjunto carballés, que llegó a puerto tal y como quería: con tres puntos bajo el brazo.


Polvorín: Julen; Asier (Martín López, min.62), Nico Manteiga, Antón Quindimil, Carlos Torrado; Dani Vidal; Manu Núñez (Gabarre, min.83), Escobar, Iago Novo; Christian, Morais (Guitián, min.70).


Bergantiños: Brais; Vela, Agulló, Iago López, Aarón; Abel (Abel, min.65), Remeseiro; Martín Lamelas (Cano, min.65), Carlos López (Concheiro, min.75), Yelco; Duque (Tarí, min.75).

gol: 0-1, min.50: Carlos López.


Árbitra: Casal Fernández (Vigo). Amonestó a Iago Novo, Manu Núñez, Julen, del Polvorín; y a Agulló, Martín Lamelas, Carlos López, Aarón, Remeseiro, Tarí, del Bergantiños.

Aviso a navegantes