lunes 16.12.2019

No es un miércoles cualquiera

Les reconozco que llevo desde el pasado domingo sin leer, ni ver informativos deportivos, ni nada que se le parezca. Sigo en estado de shock sicológico. Me supera el disgusto recibido.
El último partido de este Deportivo puedo calificarlo como la síntesis de lo que fue la propia temporada… Un cúmulo de despropósitos. Ingenuo de mi… les trasladé no hace mucho que el actual técnico, a base de perseverancia, habría obrado el milagro de insertar a sus jugadores el espíritu necesario para poder luchar por el ascenso. Pero me equivoqué, la clave estaba en el esfuerzo y dedicación que aportaba el bueno de Alex Bergantiños. Él era la verdadera referencia que arrojaba la luz necesaria. Su ausencia propició el naufragio final.
Pero ya sabemos, por otras vivencias sufridas, que sólo queda pensar y trabajar para el futuro. Es necesario dar un paso al frente en todos los terrenos. Levantarse y reconducir la nave.
Con todos los parámetros que existen alrededor, mucho cuidado con las depresiones que esta segunda división te puede llevar al socavón de la segunda división “B”. Imagino que en el Club tendrían preparadas las dos actuaciones, la de quedar y la de ascender y tanto económica como deportivamente. Es necesario volver a ser competitivos de inmediato. Tarea nada fácil con la deuda colgada del pescuezo.
Paralelamente, todo ello se debe trasladar a la afición. Verdadero pulmón de la sociedad blanquiazul. Dentro de la claridad y seriedad, que se presupone, ofrecerles un proyecto ilusionante, con sentimiento.
No hace falta tirar la casa por la ventana. Hay que vivir de la realidad y los seguidores, curtidos en mil batallas, son “sabios” e intuyen rápidamente “su” papel en el proceso. Solo se necesita sinceridad y credibilidad.
Una última puntualización sobre el plano deportivo. Nunca entendí porque  en el mundo del fútbol no siempre juegan los mejores. Dejar a Carlos Fernández y a Cartabria en el banquillo, me resulta mordaz. Soy de los que piensan que el rival es el que debe modificar su planteamiento dependiendo del potencial que tiene enfrente. Salir “acongojado” nunca aportó nada positivo al resultado final. Como dice un buen amigo mío: “La vida es para los valientes”.
Cambio de tercio. Tengo que reconocer, aunque pueda pecar, que nunca había presenciado un partido de fútbol femenino al completo. Rompí la virginidad con el choque de este lunes entre España y los EE.UU..
Me sorprendió y enganchó nuestro equipo nacional. Calidad a raudales, con jugadoras de gran nivel técnico. Ganaron las americanas, pero resultado engañoso. Menudo segundo penalti pitaron en contra de las chicas de Vilda. De risa. 
Finalizo. Previo al partido del Deportivo en Mallorca, un medio de comunicación reunió a lo más “granado” del deportivismo para mostrarle su apoyo. Vamos… en teoría los más forofos. Y pregunto yo: ¿Qué hacia allí el presidente del Comité Gallego de Justicia Deportiva?. El día que tenga que dictaminar alguna cuestión del Club de sus amores en contra de otra entidad, por lo menos a mí, me saltará la duda de su posible imparcialidad. Alguno con tal de salir en la foto, hace lo que haga falta. Que poco sentidiño.

Como siempre un placer

No es un miércoles cualquiera