Miércoles 20.06.2018
Manuel Losada 'Chollas'
17:59
27/02/18

Al palo largo (6)

¿ESTAR EN FORMA?

Según el Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés) vendría a ser 'la habilidad de poder realizar una actividad física a diario de manera vigorosa y atenta sin sufrir una excesiva fatiga'. Partiendo de esta definición; en el deporte, estar en forma podría ser algo como, por ejemplo, la habilidad de poder cumplir las demandas físicas requeridas, de manera vigorosa y adecuada, sin sufrir una excesiva fatiga.

Una vez hecha esta introducción quisiera empezar por el germen del artículo en sí. Este data de hace unas semanas cuando, en un arrebato futbolístico juvenil, decidí ir a entrenar con un equipo por eso de darle unas patadas al balón. Al no estar en activo como entrenador; el tiempo libre sube significativamente y, por ello, decidí invertirlo en entrenar, mejorar físicamente y, de paso, ver los toros desde la barrera. Uno tiene sus años pero nunca he dejado de hacer deporte y considero/aba que estaba, más o menos, en una aceptable forma física dentro de mis capacidades y de acuerdo a mi edad. Sin embargo, el entrenamiento futbolístico de la semana pasada me puso “en mi sitio”. Fue un entrenamiento íntegramente con balón; no iba a ser muy exigente me decía antes de empezar el entrenador y la verdad es que fue muy divertido y bien organizado pero, sin embargo, sufrí de lo lindo. Durante el desarrollo del entrenamiento, me preguntaba cómo era posible que; después de haber aguantado entrenamientos de distintos tipos, algunos de alta intensidad, estaba pasándolo tan mal (en el tema físico) durante un entrenamiento, en teoría, no exigente de fútbol.

Cuando llegaron los estiramientos y me puse a valorar mis sensaciones durante el entrenamientos, llegué a la conclusión (mía y personal) de que la condición física en el fútbol es súper específica/especial; más de lo “normal”. Una vez duchado, de vuelta a casa en el coche; mientras creía que era Rambo, por eso de no sentir las piernas; seguía dándole vueltas al tema y me vino a la cabeza lo que un amigo mío, preparador físico (el mejor que he conocido, por cierto), me dijo tiempo atrás. Él me puso un ejemplo que, por su lógica, me quedó grabado a fuego en la mente; fue el siguiente: “¿Tú si vas a hacer el camino de Santiago cómo lo preparas?” Yo no soy un premio Nobel pero, simplemente por lógica,  le contesté: “Caminando”. A lo que me contestó, a modo de sentencia: “Pues para prepararte para jugar al fútbol lo mejor que se puede hacer; sobre todo, es jugarlo”. Luego me empezó con más explicaciones, basadas en estudios; cierto trabajo “aislado” que sí era conveniente; trabajo preventivo y complementario… Pero la esencia, es jugar al fútbol para prepararse físicamente para él.

Recientemente, trabajé con otro preparador físico; muy preparado no sólo en lo físico, sino también en lo futbolístico (creo que esta aclaración es importante para valorar así su visión holística) veía las cosas de la misma manera. Él me comentaba que, para su forma de entenderlo (valoro mucho su opinión), en el trabajo semanal la parte física, de forma aislada, debería suponer, como mucho, el 10% de la misma.

Seguramente no les he aportado gran cosa pero personalmente, por deducción lógica o por propia experiencia, si me ha servido para sacar varias conclusiones:

  • La preparación física descontextualizada, basada en métodos provenientes de otros deportes, como el atletismo, y sin transferencia, por regla general, no valen para casi nada; salvo que quieras ir al Doha, el año que viene, al mundial de atletismo.
  • Puedes estar en forma de “manera general”; pero, en cambio, para el fútbol no especialmente; es de las más específicas en mi opinión. Incluso dando una vuelta de tuerca más al tema; nos podemos encontrar jugando contra un jugador pasado de peso, “gordito” o llámenlo como quieran que cualquier persona diría que no está en forma; pero, sin embargo, cuando te encara “te rompe” con una facilidad pasmosa y te quedas con cara de tonto...
  • Para estar en “buena forma” para jugar al fútbol, lo que hay que hacer, sobre todo, es practicarlo/jugarlo.

Después de lo comentado, cualquier día de estos, aparecerá en cualquier periódico, obediente a alguno de los grandes equipos, el artículo de turno contando totalmente lo contrario. En este nos contarán las maravillas del extraordinario método de entrenamiento a base de levantar pesas, carreras continuas eternas, pretemporadas para cargar depósitos, entrenamientos para encontrar la “chispa”, picos de forma… Yo solo doy mi opinión en base a mi experiencia como entrenador y como jugador; la información de gente, que de verdad sabe de esto, me ha dado y esta última experiencia que les comenté anteriormente de hace unas semanas. Simplemente que cada [email protected] crea y elija, como base para la preparación de su equipo, lo que quiera; personalmente, me quedo con el balón; con el fútbol.

Besos y abrazos para todos/as

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