viernes 06.12.2019

Flamengo

Dudábamos, en el momento de elegir un asunto para cubrir nuestra columna semanal, sobre si sería oportuno dedicarle este comentario al fútbol brasileño. Desde que escribimos en este periódico hemos venido prestándole atención en varias oportunidades a la liga de Brasil y, siguiendo la tradición de los últimos años, volvemos a hablar de ella ahora que acaba de finalizar la primera vuelta, tras el parón de un mes por culpa de la Copa América.

Se intuye –aunque sea aventurado adelantar el pronóstico- que este año el campeón va a ser el Flamengo. Es líder destacado de la clasificación cuando se ha jugado la mitad de la competición, con tres puntos de diferencia sobre el Palmeiras y cinco sobre el Santos. Pero no sólo por eso es favorito sino por la manera que está teniendo de resolver la gran mayoría de sus compromisos. Bien es cierto que ha perdido tres partidos durante la primera vuelta, todos ellos fuera de Maracaná _Internacional, Atlético Mineiro y Bahía-, pero ha mostrado una soltura en su juego que ninguno de sus rivales parece igualar. Marca una media de más de dos goles por partido –su delantero Gabriel lleva 16 tantos- y tiene jugadores con mucho fútbol, como el uruguayo Arrascaeta, Everton Ribeiro o el mismo Diego, ahora lesionado. Los laterales son Rafinha (aquel del Bayern) y Filipe Luis, un exdeportivista, al lado de otro, como el central Pablo Marí, que ha marcado ya dos goles y está perfectamente acomodado en el equipo de Río. 

Esta marcha fulgurante del Flamengo –no gana el campeonato desde 2009- ha coincidido con una encuesta que se ha dado a conocer en Brasil en las últimas horas. Se hace una de este tipo cada año y la de 2019 –sobre una muestra de 2.878 personas en 175 municipios- ha vuelto a reincidir en que el Flamengo es el equipo más popular del país. Se calcula que un veinte por ciento de los aficionados brasileños al fútbol son seguidores del “rubonegro”, por tan sólo un catorce por ciento del Corinthians, equipo que ocupa la segunda posición. 

A continuación figuran Sao Paulo (ocho por ciento), Palmeiras (seis) y Vasco, Cruzeiro y Gremio (cuatro).  Y otro detalle interesante de esta encuesta es que un 22 por ciento de los aficionados brasileños se declara, sorprendentemente, sin equipo favorito. 

El Flamengo gana en tres de las cinco regiones de Brasil (norte, centro y nordeste) mientras pierde en las dos restantes (sudeste y sur). Y manifiesta una gran superioridad entre los pobres (22 contra 13 de su inmediato seguidor) y, sobre todo, entre los negros (24 contra 11). Entre los blancos, su superioridad queda menguada a un 16 contra 13. 

Pero volvamos a la competición: como siempre, los entrenadores son los grandes sacrificados ya que nada menos que diez equipos (la mitad de los participantes) han relevado al técnico con el que han comenzado la competición. 

Pero quedan muchas jornadas y todavía habrá muchos cambios más. Llama la atención especialmente el relevo de Mano Menezes, sustituido por Rogerio Ceni en el Cruzeiro; ahora, el propio Menezes ha reemplazado a Felipe Scolari en el Palmeiras. Ceni había empezado la temporada dirigiendo al Fortaleza. 

Hay muchos veteranos en la competición brasileña, gente que supera con amplitud los 35 o 36 años y que están disfrutando, en el más amplio sentido de la palabra, de sus últimos momentos en el fútbol. Pero Brasil es un semillero de futbolistas y todavía quedan muchos nombres importantes, la mayoría de ellos desconocidos en España pero que podrían jugar sin muchos problemas en cualquier equipo de Primera o Segunda División.

Allá van unos cuantos nombres, como siempre hacemos, por si les pica la curiosidad y quieren verlos: Thiago Neves (uno de los mejores futbolistas brasileños de la actualidad), del Cruzeiro; Bruno Henrique, Arrascaeta y Gabriel, del Flamengo; Joao Pedro y Pedro, del Fluminense, y otro buen grupo como Vitinho, Cazares, Neilton o Dudú. Véanlos y después opinen

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