La pasada semana, el máximo responsable del deporte español, José Manuel Franco, se plantaba en la comisión de cultura y deportes del Senado para explicar en líneas generales lo que va a ser la inmediata nueva Ley del Deporte. Según sus palabras… “Dotará al ecosistema deportivo de una norma útil y eficaz, marcará las nuevas directrices para las próximas décadas y redefinirá el tejido asociativo y el papel de los poderes públicos”. Seguro que leyendo este anticipo de intenciones, lo habrán asumido, suele pasar con las transmisiones políticas, como un auténtico brindis al sol.
Pero adentrémonos en concreciones y números, el presupuesto para el próximo año del CSD se incrementará en un 5%, que íntegramente será destinado al desarrollo de la liga profesional del fútbol femenino, un compromiso del actual Gobierno del Reino de España con las políticas de igualdad: “Queremos que el fútbol ejerza de locomotora del deporte femenino”.
Me parece una postura muy racional, sino fuera que, curiosamente, se contradijera con la postura de sus socios presupuestarios, que moverán los conceptos de igualdad con la esperpéntica iniciativa de sacar las porterías de los patios de los colegios.
Otros puntos que se reflejan en esta nueva Ley, es la creación de un proyecto orgánico en la lucha contra el dopaje. Una ordenación de los profesionales. Un seguro obligatorio para los deportistas y un Real Decreto para los catalogados de alto nivel y rendimiento.
Franco también incidió en la participación de los clubes deportivos en competiciones profesionales sin tener que convertirse en sociedades anónimas. Evitar que aquellos ascendidos por méritos propios se vean impedidos de hacerlo. Siempre cumpliendo determinadas garantías de solvencia.
Por último se concretará la definición de persona deportista. Redefinición de las competencias de las federaciones y la responsabilidad social de las instituciones. Ojalá que todo este “conglomerado” de actuaciones puedan mejorar el posicionamiento actual, pero si no va acompañado de medidas económicas, todo quedará en papel mojado. Pensemos en positivo.
Cambio de dirección y me adentro en las incongruencias de los despachos, en este caso futbolísticos. En medio de la lucha Federación-Liga Profesional, se produce el respaldo absoluto a la gestión de Luis Rubiales. La reciente asamblea aprobó los presupuestos con el 100% de los sufragios favorables. Allí estaban las altas esferas, desde Florentino a Laporta. Sus cifras son llamativas, de 146 millones de euros se pasa a 406, a nivel presupuestario. El segundo más elevado después de Gran Bretaña. Dentro de la particular pugna abierta que mantienen, se ve que Rubiales le gana a Tebas en la guerra mediática.
Finalizo con el positivismo que sigue generando este Deportivo en la afición. Sigue sorprendiéndome su aportación para que el Club pueda salir de este infernal letargo. La victoria en León es la mejor de las maneras para acabar el año. Muy gratificante.
Mi mayor deseo que pasen una Navidad de la mejor forma posible en estas circunstancias que nos tocan vivir. Cuidense.
Como siempre un placer.