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Lo del Depor con su equipo femenino es de traca

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EVaya por delante que entiendo que la gente cae en error, mayormente, por desconocimiento. Sé que existe la mala baba. En abundancia, además. Pero sigo albergando, pese a mi edad, cierto toque iluso que mantiene mi apuesta por el no saber antes que por el no querer.


Dicho esto, no me queda otro remedio que declarar que el R.C. Deportivo no sabe tratar, no sabe gestionar, no sabe motivar, ni sabe encauzar a su equipo femenino. Prefiero pensar eso, a visionar desaforados gigantes en lugar de molinos de viento.


En los últimos cinco días, tres hechos argumentan mi aseveración, aunque esto viene de muy atrás: la derrota ante el Sporting de Gijón, la determinación de jugar los últimos dos partidos de casa en Riazor, y la consideración de la Justicia del despido de Pablo Pereiro de improcedente.


Analicemos. El tema deportivo es sangrante. Desde hace meses, el equipo atraviesa una grave crisis de juego, resultados e identidad. Se ha pasado de luchar por el ascenso a hacerlo por la permanencia sin que nada ni nadie haga atisbo de cortar la hemorragia. Ahora mismo, el Depor Abanca es un fantasma que discurre por la competición como alma en pena. Cuando necesitó ayuda no se le concedió, es más, se le tapó la boca, y ahora se autofagocita jornada tras jornada. Eso sí, Llorente mantiene ese discurso entre pomposo, vacío y cansino que solo le convence a sí mismo.


Sigamos analizando. Lo de jugar en Riazor es poner a hacer barra de equilibrio al cojo. ¿Qué fue primero, la idea de jugar en el estadio o la de empezar las obras en Abegondo? Si es lo primero, la decisión es tomada por alguien que no sabe nada de fútbol. A estas alturas, con las dudas del equipo, con la afición poco enchufada y un poco descolocada con los últimos acontecimientos, ¿las cambias de hábitat y les robas rutinas? Ignorancia. Si por el contrario, se determinó el comienzo de las obras y ello obligó al cambio de sede, falta de respeto e… Ignorancia.


Y último análisis. El caso del despido improcedente de Pablo Pereiro. Con lo carísimo que este señor ya le ha salido al club y ahora ¿recurrir, reincorporar o indemnizar? Hombre, no hubiera estado de más hacer las cosas bien, en su momento paz y ahora gloria, y no incentivar este tipo de noticias que no vienen sino a retratar la ignorancia futbolística con la que se convive en la Plaza de Pontevedra.

¡Salud y suerte!

Lo del Depor con su equipo femenino es de traca