Liceo-Noia: Por la defensa al ‘match ball’
lll
17º-23º

Liceo-Noia: Por la defensa al ‘match ball’

Roby Di Benedetto defiende a Pujadas en el primer partido de la eliminatoria de semifinales | javier alborés

Usuario

El Deportivo Liceo encara este mediodía el segundo capítulo de la serie semifinal contra un Noia que le llevó al límite en el primero. Un partido inaugural donde los de Juan Copa vieron peligrar su condición de invictos esta temporada en Riazor.


Fue un Liceo, el de la primera parte, irreconocible. Lento en ataque y más lento en la transición defensiva. Concedió antes del descanso un sinfín de contraataques. Dos de ellos derivaron en la mitad de los goles del conjunto de Pere Varias, donde Jordi Bargalló voló por encima de todos con un ‘hat-trick’ en los primeros 25 minutos. Un golazo de Dava Torres, a 33 segundos de la pausa, evitó males mayores (3-4).


Copa declaró tras el encuentro que “en el descanso nos dijimos que el de la primera parte no era el camino, que no podíamos encajar cuatro goles en medio partido”. La charla surtió efecto. El Liceo defendió, se adueñó de la bola, anotó dos goles en un margen, temprano, de 43 segundos, y encerró al Noia en su área.


El conjunto de Sant Sadurní, que a última hora tuvo la baja de su máximo goleador, Eloi Mitjans –el club no ha dado ninguna explicación–, venía de jugar el martes partido con prórroga y penaltis. De ahí que optase por formar un cerrado cuadro a la espera de un error y poder sorprender a la contra.


No lo hizo porque los verdiblancos fueron prudentes y pacientes. La oportunidad de la sentencia llegó en una de las escasas salidas de los rojinegros. Alex Rodríguez cruzó la pista de lado a lado y batiendo con clase a Roca. Varias vació la portería en los dos últimos minutos y Costa hizo el 6-5 a 1:22 del final. Adroher erró una directa con 34 segundos en el crono, medio minuto largo que el Noia no pudo aprovechar.


Si entre cuartos y la semifinal el Noia tuvo apenas 72 horas de descanso, el duelo de hoy lo afrontará con menos de 48. Tres partidos de la máxima exigencia en cinco días pueden pasar factura física hasta al más fuerte.

Liceo-Noia: Por la defensa al ‘match ball’

Te puede interesar