lunes 13.07.2020

David Páez: “Nuestras consignas eran básicas, priorizamos el trabajo defensivo”

Seleccionador gallego sub-14
David Páez, en una imagen durante un partido de la selección sub-14 en el Campeonato de España	| futgal
David Páez, en una imagen durante un partido de la selección sub-14 en el Campeonato de España | futgal

Chegar e encher, como se suele decir. No pudo tener mejor estreno David Páez al frente del combinado autonómico sub-14. El técnico de Sarria celebró el pasado fin de semana la clasificación para la fase final del Campeonato de España, un éxito de todo el fútbol regional infantil y que personificaron 18 jugadores y cinco miembros del cuerpo técnico.

Páez, máximo responsable desde esta misma temporada, es un entrenador joven (33 años), pero con un amplio bagaje en los banquillos: “Lo dejé porque veía que como jugador no tenía salida profesional y siempre me gustó dirigir. Empecé con mis amigos en el fútbol sala y hasta hace poco nunca me había enfrentado a un entrenador más joven que yo”, reconoce.

En 14 años de trayectoria pasó por los banquillos de Sarriana, Residencia, Calasancio, Racing Villalbés, Deportivo, en los equipos Cadete y Juvenil, y Écija (Tercera División andaluza). El año pasado estuvo unos meses en China con un proyecto de la Liga y, a la vuelta, recibió la llamada de la Federación, una gran oportunidad cuando el mercado ya estaba cerrado.

¿Cómo valoras la clasificacion para la fase final?

Sabíamos que era muy complicado porque pasan solo cuatro de las 19 de selecciones. El margen de error es muy pequeño con este formato y se ha visto porque el último de los cuatro clasificados se metió con diez puntos.

Sois la única selección que no encajó un gol entre la primera y la segunda fase, ¿cómo explicas un rendimiento defensivo tan alto?

Con tan poco tiempo de preparación, priorizamos el trabajo defensivo porque entendíamos que las cualidades innatas de los jugadores se manifiestan más en los aspectos ofensivos. Nuestras consignas eran muy básicas, orientadas al modelo de juego que queríamos implantar.

En Abegondo se está trabajando mucho mejor que en años anteriores

¿Y cuáles fueron las claves del éxito en rasgos generales?

A partir de la defensa fuimos construyendo un equipo, valorando las sinergias ofensivas entre los jugadores. Y a la hora de afrontar los partidos, sabiendo manejar los tiempos de cada: con 35 minutos por cada parte, si empiezas por detrás en el marcador es muy complicado remontar. Tratábamos de entrar muy metidos y concentrados para intentar ponernos por delante y que fuera todo más sencillo.

¿Y el modelo de juego?

Nuestro modelo de juego pasa por dominar los partidos a través del balón. Una vez que avanzamos la primera fase, en la que fuimos un equipo mucho más dominador porque los rivales nos lo permitieron, en la segunda nos encontramos a Extremadura, una selección mucho más física y con una presión mucho más avanzada. Entonces tuvimos que cambiar a un juego menos elaborado y jugar más en campo rival. 

¿Cómo cambia el trabajo de un entrenador de un club a una selección?

Es una dinámica totalmente diferente a la que estaba acostumbrado. Nos juntamos desde primeros de octubre cada miércoles y sin un trabajo de pretemporada. Nos aprovechamos de la base técnica y física de los clubes.

¿Cómo es esa labor de ojeador para seleccionar a un grupo final de 18 jugadores?

Hay que tener  buen ojo a la hora de seleccionar jugadores a la vez que cumples la normativa: solo pueden estar tres jugadores de cada club en el campo, además del portero, y además tres tienen que ser de primer año. Hay que buscar jugadores para puestos específicos y recorrer muchos kilómetros los fines de semana para ver a tantos chavales.

¿Cuántos partidos sueles ver cada fin de semana?

Yo veía dos partidos cada fin de semana, como mínimo, y Rubén (López, segundo entrenador), otros dos. Cuando encontrábamos un valor potencial en un chaval, lo subíamos a nuestra base de datos interna y, si coincidíamos en esa opinión, el jugador terminaba convocado en la selección.

¿Se complica la labor de conocer a los rivales?

Tuve que analizar a los rivales con vídeos para modificar lo que nos interesaba contra cada equipo. Fue más complicado en la primera fase, pero conseguí esos vídeos de los rivales a través de contactos privados en zonas determinadas. En la segunda fase, con los partidos de la primera ya grabados por la Federación, fue todo más fácil.

No es necesario ver a 20 agentes en la grada durante un entrenamiento de alevines

¿Cuál es tu rival preferidos para las semifinales?

Como ya disponemos de los vídeos de la primera fase y de la segunda, conocemos tanto a Madrid como a Andalucía y a Valencia. Ya los estamos viendo y analizando. Sabemos que cualquiera va a ser muy complicado y, por potencial son tres buenas selecciones, pero intentaremos superar al que nos toque.

¿Confías en que se pueda disputar la fase final con las restricciones para evitar la propagación del coronavirus?

Prefiero ser cauto en ese aspecto. Entiendo que está muy difícil jugar la fase final en las fechas que estaban previstas, 17 y 19 de abril, y dependiendo de cómo evolucione todo el proceso del coronavirus, se disputará o no.

¿Cuál es el objetivo de la selección gallega en esa fase final si se llega a jugar?

Después de pasar la primera y la segunda fase, el objetivo es intentar llegar lo más lejos posible, aunque sabemos que es lo más complicado. Jugar una fase final es una experiencia única para sacar un gran aprendizaje. No todos los días se llega a una fase final.

Pasaste dos temporadas al frente del Cadete A y del Juvenil A del Depor, ¿por qué salen tan pocos jugadores de Abegondo para el primer equipo?

Desde mi punto de vista, en Abegondo se está trabajando mucho mejor que en años anteriores y creo que en el futuro van a salir más jugadores. Se está haciendo una buena labor de captación y primando al jugador gallego, que tiene más arraigo y más potencial para llegar a ser profesional en el primer equipo.

¿Qué opinión te merece la proliferación de los agentes en el fútbol base?

Desde mi punto de vista creo que los agentes son necesarios cuando los jugadores alcanzan un  nivel alto, pero no son necesarios en edades tempranas. Creo que el fútbol base se está convirtiendo en un mercado potencial para los agentes y antes no lo era. Creo que son figuras importantes para guiar a los jugadores a partir de juveniles, cuando tienen opciones de dar el salto a una categoría profesional. Mientras, deberían asesorarse con sus familias. No es necesario ver a 20 representantes en la grada durante un entrenamiento de alevines, por ejemplo.

David Páez: “Nuestras consignas eran básicas, priorizamos el trabajo defensivo”
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