martes 17.09.2019
AUTOMOVILISMO - REPORTAJE

La lealtad del autocross

Fernando López, mecánico de Arteixo de 41 años de edad, no sólo lleva varios años colaborando con el laureado piloto Tito Rodríguez, sino que incluso lleva su coche tatuado en la espalda

Fernando López (foto principal, en el centro) ha elevado a la máxima potencia el ‘amor a los colores’. Tito Rodríguez (d) cuenta con su ayuda para intentar ganar la inminente prueba de Arteixo (M. D.)
Fernando López (foto principal, en el centro) ha elevado a la máxima potencia el ‘amor a los colores’. Tito Rodríguez (d) cuenta con su ayuda para intentar ganar la inminente prueba de Arteixo (M. D.)

tatuajeNo es extraño que cuando un piloto sube al podio, quiera agradecer el esfuerzo a todos los que lo han hecho posible. Y es que detrás de la persona que está al volante, casi siempre hay el esfuerzo de muchas personas que ocupan un segundo plano. 

Mecánicos que figuran lejos de los focos, y trabajan a menudo de forma altruista durante interminables jornadas, robando tiempo al sueño para compaginar la preparación del coche con sus quehaceres diarios. No es extraño, cuando se pasan horas y horas debajo de un coche, peleándose  con la mecánica, que entre personas unidas por la afición al automovilismo se acaben forjando vínculos de fraternidad. En ese sentido, hay un vínculo casi carnal entre Fernando López Pérez (nacido en Arteixo hace 41 años) y su piloto Tito Rodríguez (tetracampeón gallego de autocross).

Y no es un caso aislado. Hay otros pilotos gallegos de esta modalidad cuyos mecánicos les han acompañado temporada tras temporada de forma ininterrumpida (caso de Iván Ares y David Queijeiro, de su padre Santiago con Roberto Fuentes, o de Iago Caamaño con José ‘Pirri’ Rosende, por citar tres ejemplos más). 

Lo que resulta especialmente singular en el caso de Fernando López, es el hecho de haber llegado a tatuarse en la piel el coche sobre el que trabaja. “Es una idea que tenía hace tiempo, de hecho hace unos seis años ya me tatué en un hombro el logotipo de nuestro equipo”, explica Fernando. Como saben todos los aficionados del autocross, es el dibujo de la cabeza de un toro, que Tito Rodríguez empezó a llevar a finales de los noventa, cuando competía con un kartcross PRM. 


Uno más

De hecho Fernando planea en un futuro incorporar en su espalda un dibujo de dicho monoplaza, pero de momento en el omóplato izquierdo ya se está perfilando el actual 206 Bimotor 4x4 con el que Tito espera competir en la próxima cita del Nacional en Arteixo.

Fernando ha competido al volante en algunos rallies y subidas, así como ejercido de copiloto al lado de diferentes pilotos en todo tipo de pruebas, pero ninguna de esas experiencias personales le satisface tanto, o se siente tan orgulloso, como de haber puesto su particular granito de arena en los triunfos de Tito, que declara sin reparos. “Fernando lleva casi veinte años acompañándome por toda España, ayudándome en las carreras y sobre todo en todo lo que supone prepararlas. Es un trabajo que los aficionados no ven, pero que resulta imprescindible para que todo salga bien, y por eso prácticamente le considero como un hermano pequeño”, asegura el cuatro veces campeón autonómico de autocross.