lunes 21/9/20

En Galicia se vuelve a competir

Los atletas disputaron las distintas pruebas bajo unas estrictas medidas de seguridad por el Covid-19
Aalida 100 metros con los recipientes separados; Atletas de triple con la separación permitida y desinfección de los recipientes donde depositan los atletas su ropa siguiendo todos los protocolos de seguridad | AEC
Aalida 100 metros con los recipientes separados; Atletas de triple con la separación permitida y desinfección de los recipientes donde depositan los atletas su ropa siguiendo todos los protocolos de seguridad | AEC

Cinco meses después la competición atlética volvió a Galicia, desde el campeonato de España absoluto celebrado en la pista cubierta de Ourense no hubo otra competición atlética en la Comunidad. En esta ocasión el interés radicaba tanto dentro como fuera de la pista, estábamos ante la primera competición donde se aplicaba el riguroso protocolo Covid-19. 

En este punto la organización estuvo impecable, no dejaron absolutamente nada al azar, el control fue exhaustivo, tanto en la grada, donde solo podía acceder gente acreditada y donde tenían un estricto control, la mayoría entrenadores y delegados de los clubs, como lo relativo a la propia competición, donde la organización se esmeró en que todo siguiera según establecía el protocolo, los atletas disponían de espacio suficiente para calentar, se acreditaban según llegaban a la cámara de llamadas, lo que impedía las clásicas colas de confirmación y retirada de dorsales, los atletas salían con mascarillas y no se las quitaban hasta la orden del juez, a la llegada a meta no se podían abrazar ni tocar y se les daba una mascarilla, toda la ropa era depositada en unos recipientes que eran desinfectados en cada serie, con la separación siempre mínima de 1.5 metros, también se desinfectaban los tacos de salida en cada carrera, lo dicho, un trabajo impecable por parte de la organización en cuanto a la aplicación del protocolo, aunque algunos creían que en ciertos aspectos podía ser más laxo.

La prueba
En cuanto a lo importante, la competición en sí, hubo marcas interesantes, sobre todo teniendo en cuenta que era la primera vez que tomaban contacto con el tartán los atletas gallegos, algunos ya habían competido previamente en Portugal, el refugio atlético gallego, donde siempre nos reciben con los brazos abiertos y dando todo tipo de facilidades, y en otras comunidades donde los protocolos no son tan exigentes, sobre todo a lo referido a las pruebas de fondo.

El velocista santiagués Víctor Mosteiro llega con un estado de forma envidiable, logró la victoria tanto en los 100 como en los 200 m.l. con unos registros de 11.00 y 22.06, esta última marca le supone su mejor marca personal. En el hectómetro doblegó al coruñés Aquilino Lousa, segundo, con una marca de 11.28 y el céltico Pedro Juncal con 11.30. Yago Fernández, atleta del Marineda corrió en 11.80, mientras que el atleta de Sada Javier Jimenez hacía su mejor marca personal con 11.34.

En el doble hectómetro tenía fuertes rivales, pero volvió a sacar su vena competitiva para imponerse con su mejor marca de 22.02, doblegando a Pedro Juncal con 22.08, que hace pocas fechas corrió en Portugal en 21.85 y a Jorge Román con 22.67. Aquilino Lousa y Sergio Rodriguez Teixeira no estuvieron en carrera para terminar con 22.92 y 23.16.

En las vallas habría presencia coruñesa en la prueba de 300 vallas sub16 y 400 m. vallas por parte de Jorge Vázquez que en la prueba sub16 con 45.29 y 58.71 por parte de Hugo Vázquez en la vuelta a la pista.

Velocidad femenina
En la velocidad femenina lo más destacado por parte coruñesa corrió a cargo de Blanca Lorenzo, cuarta n el hectómetro con una marca de 12.88, prueba dominada por la medallista mundial paralímpica la lucense Adi Iglesias con 12.48, seguida de la pontevedresa Cris Garrido con 12.66 y Andrea Pais del Celta con 12.71. En el doble hectómetro tercera posición para María Fernández Bouza con un registro de 26.66, prueba que tuvo como vencedora a la recordwoman gallega Adi Iglesias con 25.65, siendo Andrea Pais segunda con 26.07.

Había expectación para ver cómo se desarrollaba la única prueba de medio fondo programada, ya que el medio fondo y el fondo son los grandes damnificados del protocolo covid, con las restricciones impuestas hace casi inviable este tipo de pruebas en la Comunidad. 

Los 800 metros lisos se realizaron por calles, algo novedoso, los atletas se encontraron raros con este formato, Pedro Osorio, segundo atleta clasificado detrás de David de la Fuente con 1.53.36 por 1.52.88 del salmantino, manifestó “No me encontré nada cómodo, no tenía referencias del ritmo, algo que no ocurre en una carrera convencional, y eso me perjudicó de cara a plantear una estrategia, no sabía en ningún momento como iba, fue todo muy extraño, además la calle que te toque es siempre una ventaja para saber en cada momento como vas colocado, este formato no es muy aconsejable” El vencedor de la prueba, el salmantino David de la Fuente lo tiene claro “Con este formato, el atleta que vaya por las calles interiores tiene mucha ventaja, tiene siempre una referencia, en mi caso, como estoy acostumbrado a entrenar solo no me afectó demasiado, controlo bien los ritmos, incluso al llegar a meta tenía claro que marca había hecho, corrí en 1.52, pero no valgo mucho menos corriendo con el formato habitual. Yo valoro positivamente este modelo, antes de que no haya nada, es un aliciente”

En los lanzamientos destacada actuación de los atletas del Sada, con dos imponiéndose en sus pruebas, por una parte la sub-23 María Ezquerro se imponía en de disco con un mejor lanzamiento de 37.20, mientras que el lucense, el veterano Manuel Penas lanzaba el disco hasta los 32,73 metros para ganar la prueba.

Comentarios