domingo 12.07.2020

El nuevo derbi de Oriente

Yeda, la segunda ciudad más relevante de Arabia Saudí, ubicada a orillas del Mar Rojo, apadrina el pulso final por la nueva Supercopa, un derbi en toda regla que sitúa frente a frente a Madrid y Atlético 
El nuevo derbi de Oriente

Yeda, la segunda ciudad más relevante de Arabia Saudí, situada a orillas del Mar Rojo, apadrina el pulso final por la nueva Supercopa, un derbi en toda regla que sitúa frente a frente al Real Madrid y el Atlético, dos equipos al alza.

La ebullición de un proyecto como el de Zidane, aproximado a su mejor nivel ante la aparente transición del grupo de Diego Pablo Simeone, de vuelta hacia el talante competitivo que ha sido su seña de identidad en los últimos años.

El Madrid aspira a su undécimo título desde que el torneo fue refundado como tal. El primero desde que en el 2017 dejara en evidencia al Barcelona. Para el Atlético Madrid el éxito en el King Abdullah Sports City sería el tercero. En 1985 venció al conjunto azulgrana y en el 2014 al Real Madrid, en el único precedente entre ambos equipos en esta competición.

La Supercopa ha iniciado en Arabia Saudí una nueva era. El que salga vencedor del primer título en juego de la temporada inaugurará el historial de un evento reconvertido. Ya el curso pasado fue exiliado y se puso en juego en Tánger (Marruecos). Desde ahora va más allá. Con un compromiso garantizado para tres ejercicios en Arabia Saudí, son cuatro los clubes que aspiran al éxito.

Desde ahora ya no es cosa de un campeón. Este será el caso. Ni Real Madrid ni Atlético ganaron trofeo alguno en el curso pasado. La Liga fue del Barcelona y la Copa del Valencia, que ya están en España. Sin embargo, madridistas y rojiblancos se instalaron en la competición en mejor momento.

Quince sin perder
Acumula el Real Madrid quince encuentros sin perder. Diez triunfos y cinco empates. Comparte el liderato de la liga con el Barcelona. No pierde un encuentro desde que cayó en Mallorca, el 19 de octubre del pasado año. Ha acelerado el paso también su adversario, asentado en un mejor juego y unos buenos resultados. Diego Pablo Simeone ha encontrado el equilibrio sobre el césped y el sosiego con los resultados. Desde que cayó frente el Barcelona en el Metropolitano el 2 de diciembre, el Atlético ha reconducido su situación.

Yeda puede proporcionar a Zinedine Zidane un nuevo trofeo. No ha bastado todo lo que ha ganado para elevar su consideración. Al menos para algunos. Sin embargo, las maniobras y los giros tácticos puestos en escena recientemente han elevado su prestigio. El francés, un experto en finales, aspira a salir de Arabia Saudí con su décimo éxito en la mochila. Tres Ligas de Campeones, uno de Liga, dos Supercopas Europeas, dos Mundiales de Clubes y una Supercopa de España son su bagaje en el banquillo blanco.

No ha tenido contratiempo alguno el plantel madridista en Yeda. Marco Asensio, Eden Hazard, Karim Benzema y Gareth Bale son sus ausencias. Se quedaron en Madrid y ninguno, ni siquiera el galés a pesar de su mejoría, estará en la final.
La puesta en escena de cinco centrocampistas en la semifinal contra el Valencia no garantiza, ni mucho menos, una estrategia similar en la final. No es dado a ello Zidane, que suele mover el árbol. La entrada de Rodrygo o Vinicius en ataque puede ser una opción en el once. Luka Modric, extra utilizado recientemente, estaría en el banco.

El ‘efecto’ Simeone
Menos tiene que demostrar Simeone. Un preparador reputado, considerado entre los mejores del mundo que ha acomodado a su equipo entre los ilustres de Europa. Desde que aterrizó en la entidad en diciembre del 2011 todo ha cambiado. El club ha dado un salto de calidad incuestionable. En Yeda, el Cholo suspira por su octavo trofeo para alargar la exitosa trayectoria reciente rojiblanca. Una Liga, una Copa del Rey, dos Liga Europa, dos Supercopas de Europa y una de España, resumen su buen hacer en el banco atlético.

Menos variantes aventura el posible once rojiblanco. La ausencia segura de Koke, “herido de guerra” de la semifinal, donde recayó de su lesión muscular, reduce el margen de maniobra del técnico, que puede recuperar al central uruguayo Jose María Giménez, fuera del choque ante el Barcelona. Está a disposición de Simeone aunque está en el aire que quiera asumir riesgos.

El buen momento de Ángel Correa le mantiene como fijo en un ataque con escaso margen de maniobra por la ausencia larga de Diego Costa, en Madrid. El argentino fue el autor material del triunfo ante el Barcelona. Y es que ha intervenido en seis de los ocho últimos tantos de su equipo.

El pulso está equilibrado. Todas las finales disputadas en tiempos recientes entre ambos a un solo partido tuvieron que resolverse en la prórroga y no hay un desnivel claro en los choques con Simeone y Zidane en los banquillos.

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