viernes 25/9/20

Los ‘repudiados’ de Riazor

El defensa central deportivista Raúl Albentosa ha pasado a formar parte de un reducido grupo de jugadores que ha desatado los silbidos y las protestas de un sector de la afición coruñesa

Arriba, de izquierda a derecha, Pepe Vales, Huapaya, José Luis, Batrovic, Villarroya, Naybet; abajo, Jerome Bonnissel, Juan Domínguez, Nelson Oliveira, Isaac Cuenca, Raúl Albentosa y John Toshack  | aec
Arriba, de izquierda a derecha, Pepe Vales, Huapaya, José Luis, Batrovic, Villarroya, Naybet; abajo, Jerome Bonnissel, Juan Domínguez, Nelson Oliveira, Isaac Cuenca, Raúl Albentosa y John Toshack | aec

Ya bien sea por falta de calidad, por un estado físico poco recomendable para competir en la élite o por su escaso temperamento, la parroquia de Riazor ha sacado a relucir su ‘música de viento’ con un reducido grupo de jugadores que han vestido la casaca blanquiazul a lo largo de la historia.
Raúl Albentosa, pitado el pasado sábado por el estadio coruñés durante el partido ante Las Palmas —a pesar de haber anotado en este duelo—, se ha unido muy a su pesar a un ramillete de futbolistas que no han agradado en A Coruña.
En los años 70 el mediocampista coruñés Pepe Vales fue de los primeros en sentir la desaprobación proveniente de las gradas; su clase no era proporcional al esfuerzo que pretendía de él Riazor.
Un caso muy similar al de José Luis Vara, todo un talento en estado puro que también padeció la ira del respetable coruñés en algunas tardes poco afortunadas.
Más sangrante para el aficionado herculino resultó el pésimo rendimiento del peruano Huapaya, célebre por su frase a Arsenio Iglesias: “Míster, estoy muy exigido”. Aguantó en el club dos campañas tras el Mundial de ‘España 82’.
Más cerca de la década de los noventa, el delantero montenegrino Batrovic llegó a desesperar al deportivismo; no en vano, solo participó en 8 partidos oficiales de Liga y no llegó siquiera a marcar.
Ya en el seno del conocido como ‘Superdepor’, el lateral Javier Villarroya fue objeto de las iras de parte del público blanquiazul debido a unas declaraciones en las que llegó a cuestionar el apoyo del ‘jugador número 12’.
En la temporada 96-97 dos hombres contrastados como Jerome Bonnissel y Nourredine Naybet —con Toshack en el banco— fueron vituperados por un sector de la afición del Depor; el primero de ellos no haría carrera en A Coruña, mientras que el segundo logró sobreponerse hasta convertirse en uno de los hombres más laureados de la entidad, partícipe en títulos y gestas.
 Ya en la era más reciente, otros futbolistas técnicos padecieron la falta de conexión con la grada: Juan Domínguez, Nelson Oliveira o Isaac Cuenca fueron increpados de modo constante.
Albentosa ha tomado el relevo esta campaña en cuanto a jugadores cuestionados; su marcada personalidad no le permitirá tirar la toalla y el valenciano se vaciará en las jornadas que restan para intentar eludir el descenso. 

Run-run
Aunque no recibieron pitos constantes, otros muchos jugadores han desesperado al coliseo coruñés hasta el punto de dar paso a la mofa. El meta Jorge, ‘Manteca’, Bodipo, Taborda o Postiga, ejemplos.