Domingo 19.05.2019

El proyecto se tambalea

El declive del Depor es evidente, no da la sensación de equipo sólido y sigue alejándose cada vez más de las posiciones de ascenso directo 

Nahuel debería suplir la salida de Carles Gil pero por el momento está lejos del nivel del valenciano | patricia g. fraga
Nahuel debería suplir la salida de Carles Gil pero por el momento está lejos del nivel del valenciano | patricia g. fraga

El Depor se descompone. Con cambios, sin cambios, con uno u otro esquema... Ayer jugó, posiblemente el peor partido de la temporada, evidenció falta de fútbol y de competitividad y vio como volaban tres puntos de Riazor que alejan al proyecto del ascenso directo y complican sobremanera el futuro del equipo, en un momento tan malo como crucial de la temporada..


Estaban cantadas las novedades para este partido a tenor del rendimiento particular de algunos jugadores en las últimas jornadas. Así, Natxo González dio entrada a futbolistas como Eneko Bóveda, Vicente Gómez, Pedro Sánchez o Nahuel, dejando a ilustres como Cartabia en el banquillo.


 No hubo que esperar mucho para el primer ataque del equipo insular. A los 20 segundos Araujo disparó a las manos de Dani Giménez y volvió a la carga en la siguiente jugada, con una presión muy alta.
En el once de la UD Las Palmas destacaban cuatro exdeportivistas como Aythami –recién llegado del Córdoba y debutando ayer– Álvaro Lemos, Momo y Rubén Castro. Y en el banquillo Mel y Turu Flores. Una especie de ‘déjà vu’.

A los siete minutos el Pedro Sánchez botaba una falta perfecta para que cabecease Domingos Duarte, completamente solo, encontrando al meta canario en una brillante acción. Era una ocasión clarísima que rompía el dominio inicial del cuadro canario.


Después de varios minutos en los que ambos equipos no se movieron del medio del campo, quitándose la pelota uno a otro, el cuadro isleño rompió el silencio futbolístico con una juagada de ataque que acabó con la pelota fuera del terreno de juego por la línea de fondo. El Depor no respondía. Salvo el cabezazo del tramo inicial, era el conjunto de Mel el que dominaba más.

De hecho, en el minuto 28 Araujo ensayaba casi desde la frontal mandando el balón sobre la cruceta y despertando la ansiedad de Riazor ya que, por momentos, el equipo coruñés parecía estar jugando fuera de casa y no en su propio feudo Al Depor le faltaba, sobre todo, creatividad en el medio del campo, o sea, fútbol.

Intentó desplegarlo en los minutos finales de la primera parte, pero cuando lo hizo le faltó concreción, precisión, perdiéndose hasta tres buenas opciones de ataque por un mal pase, una mala disposición. Al menos, se equilibraban los ataques y había la sensación en el ambiente de que los herculinos querían volcar la balanza hacia su plato, intentando más acciones ofensivas con el paso de los minutos. Era un consuelo mínimo. A falta de fútbol, las opciones a balón parado podrían ser la solución, o buscar la espalda de la defensa canaria, pero también en este tipo de jugadas no había manera de acabar las acciones con un mínimo de claridad. El Depor parecía una escuadra pesada, lenta y roma. Y Riazor pasaba por momentos de un silencio casi espectral. Con el empate sin goles se llegaba al tiempo de descanso.
  
Volver a empezar
El equipo coruñés ‘volvió a empezar’ cuando comenzó el segundo periodo y se lanzó al ataque desde los primeros segundos. Gozó de un disparo de Vicente y un córner como conclusión de esa jugada.


Para frenar el ímpetu galaico, y con la anuencia del colegiado, la UD Las Palmas mantuvo su elevado nivel de faltas destruyendo casi todas las jugadas de la escuadra blanquiazul. Los de Mel parecían guarecerse bien en su campo esperando una contra rápida.

Cumplida la hora de partido  intentaba Rubén Castro conectar un cabezazo en la finalización de aun ataque rápido y vertical de la escuadra visitante pero el esférico se marchaba por encima de la portería de Dani Giménez.
Nahuel disparaba desde la frontal como contestación a la afrenta atacante amarilla. El Depor tenía que dar un paso adelante para marcar las diferencias... Y los goles.


A los 65 minutos Eric Curbelo enviaba un balón a Lemos que el santiagués chutaba desde la frontal para que Dani, bien parapetado en su meta, hiciese una buena intervención. Era la mejor jugada de los insulares, que ganaban presencia con el primer cambio y, sobre todo, bastante visión de juego.

Quiso hacer lo mismo Natxo y dio entrada a Fede Cartabia por un ‘amarrón’ Nahuel. El partido se abrió por completo a partir de esos momentos y los ataques se intercambiaron, aunque con menos ritmo por el pase y el peso de los minutos.


Quemó casi todas las naves el entrenador deportivista con la entrada de Borja Valle y Christian Santos. Quedaban diez para el final para romper el empate y, por otra parte, para defender, al menos, el punto. 
Para seguir sumando problemas Edu Expósito era expulsado a falta de ocho minutos por una entrada por detrás sobre Mesa. Al saque de la falta Dani Giménez hacía un paradón que evitaba el tanto canario.

En la siguiente jugada Aythami fusilaba desde la frontal, con un disparo raso, pegado al palo, y anotaba un gol que hacía que Riazor se tambalease y acabase despidiendo al equipo entre silbidos y hasta algún que otro pañuelo. Llega un parón por el partido suspendido contra el Reus en el que el Depor sumará. Quince días que vienen muy bien para resetear a este grupo y encarar el resto de la temporada de otra manera bien distinta porque el camino al ascenso no es precisamente este.

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