De la Barrera y su destitución: "No tiene ni pies ni cabeza"
lll
17º-23º

De la Barrera y su destitución: "No tiene ni pies ni cabeza"

De la Barrera y su destitución: "No tiene ni pies ni cabeza"

Usuario

Rubén de la Barrera reaccionó este miércoles en Radio Coruña a su destitución en la noche del martes. "Fue una noche larga o corta, según cómo se mire. Una noche complicada más allá de que fuese más larga o más corta", dijo. 

 

Preguntado por si le dolió más el no ascenso o el cese, dijo: "Lo primero es una decepción, venía con el único objetivo de ascender, eso no deja de ser deporte; lo otro obedece a cuestiones de tipo personal y lo que tiene impacto en lo personal siempre fastidia más".

 

"No entiendo muchas cosas, pero es una decisión de una propiedad, se acata y sin problema", añadió. 

 

Relató también cómo le trasladaron la noticia. "Estaba en Betanzos, iba a cenar con un miembro del staff, pasadas las nueve y pico, recibo un mensaje de Villasuso, necesitaba verme, se acercó a Betanzos y expuso que acababa de salir del club, que se acordaba la salida de todo el consejo y mi destitución, y me entregó una carta de despido en que se alega al no ascenso de categoría", dijo. 

 

Consideró De la Barrera que todo lo sucedido argumentando su despido por no ascender tras haber estado cuatro partidos en esta segunda etapa en el club "no tiene ni pies ni cabeza".

 

"Otro capítulo surrealista más". Así consideró cómo recibió la noticia de su despido. "Siento muchísima pena y muchísimo dolor". 

 

"Se trata de mi club, de mi casa, y es otra vez... (en alusión a su primera salida). Te fastidia y sobre todo lo que me indigna son las formas. Ahí no se ha obrado bien". dijo.

 

Rubén dejó claro que el Depor "es enorme y se ve. Supone mucho más que cualquier persona que esté dentro. Eso es un sentimiento". 

 

"El Depor no es un entrenador o un presidente, sino que el Depor es su gente, es su masa social es todo lo que estamos viendo en estos últimos años y más cuando las cosas no van bien, es esa gente, su masa social y por por todo eso yo vuelvo, una, dos, tres o millones de veces más", aseguró.


"Ya no sé ni lo que somos. Entiendo que hay una propiedad y esa propiedad será la que ha tomado la decisión. Al final a David le habrá tocado o habrá participado en eso, pero al final ha venido, me ha entregado la carta y ya está", incidió sobre su despido. 

 

Su deportivismo está por encima de todo.  "Le pido a la gente que siga con el club, que vaya a muerte y vamos a volver". 

 

"He sido más veces no entrenador del Depor que entrenador, le pido a la gente qu siga con el club a muerte porque esa pasión de millares de aficionados que no te abandonan nunca. Le pido a la gente que siga apretando y ojalá pronto el Depor le pueda devolver el 1% de lo que está gente le ofrece estos días", elogió. 

 

"Hablo por mí, al final, ¿yo qué quiero? Estar en el mejor sitio posible y si puede ser en mi casa, mejor todavía. Hablamos de Depor, de lo que significa el Depor para tantísima gente y la manera de cubrirlo en el día a día y en cualquier categoría, pero más en esta, te conecta con lo que perseguías cuando eras un niño. El Depor en la Primera RFEF lleva ya un tiempo y hay gente a la que le pesa y no es apta para todos. La categoría es la misma, pero los pesos de las camisetas no son los mismos y hay que estar preparado para vestir la blanquiazul. Uno es entrenador del Depor las 24 horas del día, los 365 días del año, y para mí ese interés mediático que despierta el Depor, incluso a nivel internacional, es un lujo, y por eso, o entre eso, explica la grandeza que tenemos los coruñeses con el Depor, que no es un club de fútbol, sino un sentimiento, y es que es tal que así. Si el Depor ahora pierde diez categorías más, va a seguir siendo lo mismo porque es una locura y bendita locura. Y el otro día pude recibir por fin lo que es un recibimiento en Riazor, que sólo lo había vivido como contrario el año pasado con el Albacete, es que es una salvajada y con chavales jóvenes apretando y que empuja", reflexionó.

 

De la Barrera fue cuestionado por el hipotético caso de que el nuevo director deportivo le dijera que es su entrenador: "Sería la hostia. Faltaría eso. Soy muy deportivista. Yo estaba tranquilo en el sofá de casa, disfrutando de la familia, pero hay llamadas a las que tienes que acudir independientemente de la situación. Sabes que vas, son dos semanas de competición y un playoff. Se vino con la única intención de hacer lo máximo posible en el menor tiempo posible para alcanzar un ascenso (...) Soy tan deportivista y gilipollas que lo atiendo y hablo. Pero  no sé si es deportivismo o gilipollas (...) Vuelvo una, dos, tres o diez millones más".

De la Barrera y su destitución: "No tiene ni pies ni cabeza"

Te puede interesar