Menú
El Ideal Gallego Diario de Ferrol Diario de Arousa
YouTube Twitter Newsletter Instagram Facebook

El atletismo coruñés

|

Al encontrarnos en año olímpico –todavía pendientes de la posible suspensión de los Juegos– y ser el atletismo el deporte rey por naturaleza, quisiera echar la vista atrás y recordar los viejos tiempos de esta modalidad deportiva en nuestra ciudad..


Empezaré por aquellos Campeonatos del Mundo Militares celebrados en el Estadio de Riazor en agosto de 1964, en los que se llegaron a reunir 30.000 espectadores y que pusieron a nuestra ciudad en el mapa de las competiciones atléticas. En aquella ocasión pudimos ver Álvarez Salgado, Consegal, De Andrés, Luis Felipe Areta, Sánchez Paraíso... amén de otros atletas extranjeros que serían futuras figuras mundiales. En esos años también pudimos presenciar excelentes jornadas del Trofeo Teresa Herrera, con los Alonso, Amorós, Barris o Carlos Pérez. Junto a ellos recuerdo las actuaciones de los locales Adarraga, Ángel Calle, Guillén, Fernando Bremón o Antonio Prunell, sin olvidarnos de las pioneras como Margarita Dans, Nela Souto, Natacha Astray, Estrellita Salvadores, Dolores Tasende o Carmela Bello. Con posterioridad recuerdo también a los Lorenzo Martínez, Jorge Zapata, Colomán Trabado o Ángeles Barreiro compitiendo con la camiseta del R.C. Deportivo, club que durante décadas estuvo muy comprometido con el atletismo.


Debo destacar a los presidentes que dirigieron el atletismo coruñés: Cristino Álvarez, Manuel Fraga Ferrant, Emilio Tapia Dafonte, Manuel Gila Ferreiro o Sergio Vázquez, que junto con un numeroso equipo de jueces y cronometradores han mantenido en un gran nivel este deporte olímpico.


Puedo decir que ha existido un antes y un después de la reforma del estadio para el Mundial 82 de fútbol. Con ella quedaron suprimidos los fosos de lanzamiento y recortada la recta de tribuna, por lo que las pistas dejaron de estar homologadas. También es cierto que se construyeron nuevas instalaciones en el INEF y en la Universidad, pero ya todo fue diferente para público y atletas. Siguieron produciéndose algunos éxitos puntuales como el del fondista Andrés Díaz con su récord de Europa de 1.500 conseguido 1999 y que no fue batido hasta el pasado año. Apareció el atletismo en pista en el remozado Palacio de los Deportes de Riazor y también ha progresado el atletismo popular con eventos como el Coruña 10, que este año discurrirá por los terrenos portuarios, o las carreras de marcha atlética como el Gran Premio de los Cantones, que ahora llega a su XXXIV edición y que tiene categoría internacional y es seguido siempre por numeroso público.


Lo que sí observo es que la cantera coruñesa actual es escasa y desde hace algún tiempo salen pocos atletas con marcas nacionales. Si la comparamos con el resto de la provincia vemos como la barbanzana Ana Peleteiro o la mugardesa Belén Toimil participan en competiciones internacionales y aspiran a competir en los próximo Juegos Olímpicos. Repasando la información de la Federación Galega de Atletismo puedo observar que de los 131 clubs inscritos en la misma, solamente siete tienen su sede en nuestra ciudad. Sería necesario que las instituciones y empresas importantes de A Coruña incrementaran su apoyo a estos clubs para que pudieran continuar con su trabajo en favor del atletismo herculino.

El atletismo coruñés