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Álex López, portero del Sofán, evita pasar por el quirófano

El portero Álex López bloca el balón en un partido con el Sofán de la pasada temporada | cedida
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Podría ser peor. Es el consuelo que le queda a Álex López (Monforte de Lemos, 1995). El Sofán ya sabe que no deberá pasar por el quirófano para recuperarse de la rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que sufrió el pasado 28 de abril en un partido frente al Betanzos disputado en O Carral.


El guardameta, que aun así se pierde la temporada y la fase de ascenso que disputará su equipo próximamente, tendrá que realizar un tratamiento conservador basado en el fortalecimiento de la musculatura de la pierna que está relacionada con la rodilla. Un alivio después de casi un mes de incertidumbre.


“Sentí una gran liberación (al conocer el tratamiento) porque, por desgracia, ya viví varios postoperatorios muy de cerca por compañeros de la residencia en el Depor y varios de mis mejores amigos y sé que son muy duros”, reconoce Álex López.


No obstante, el portero es consciente de que el tratamiento conservador puede no surtir efecto. Un resultado que provocaría abrir de nuevo la vía de la intervención quirúrgica.


“Estoy convencido (de hacer este tratamiento) porque, desde el momento en el que se confirmó que el cruzado anterior está afectado, este era el mejor escenario. Los meniscos y el posterior están bien y la rodilla está muy estable, así que todos los traumatólogos y fisioterapeutas que consulté me aconsejaron readaptación y fortalecer mucho la zona y confían en que no sea necesario el quirófano. Aun así, soy consciente de que durante muchas semanas seguiré moviéndome en el límite y que puede llegar la noticia de que no está evolucionando bien y haya que operar. En ese caso, llegaré a quirófano con un trabajo previo muy bueno”, destaca el arquero del Sofán.


Es la primera lesión de gravedad que sufre Álex López y, por lo tanto, el portero no esconde que el último mes ha sido complicado en el plano psicológico.


“Estas semanas han sido muy duras. Analizando mentalmente la acción en el vestuario mientras no terminaba el partido ya asumí que era el cruzado y me derrumbé. Este año estaba motivado, me encontraba muy bien e íbamos de líderes, pero ahí ya sabía que se terminaba mi temporada y además que iba a repercutir en todas las facetas de mi vida durante varios meses. Aún así, soy una persona muy optimista y desde el segundo día ya empecé a hacer ejercicios y estaba ansioso por tener un diagnóstico para, fuera lo que fuera, ponerme a trabajar en consecuencia. Todos estos días de espera se me hicieron eternos, pero ahora estoy muy motivado y con muchas ganas”, apunta.


El playoff, en la grada

Álex López tendrá que ver desde la grada el playoff de ascenso que disputará el próximo mes su Sofán, un conjunto que el propio portero califica como un “equipazo”.


“Veo al Sofán como un auténtico equipazo que va a luchar hasta el último minuto por ascender. Parece un tópico, pero el nivel futbolístico y humano de todos en Sofán es brutal. Los ritmos en los entrenos son muy altos y hay un ambiente increíble entre todos porque sabemos que juegue quien juegue va a rendir muy bien”, comenta Álex.


Por último, el guardameta de Monforte reacciona así a la posibilidad de que el Sofán sea equipo de Tercera RFEF: “Ojalá, pero aún queda mucho para que sea una realidad. El club lo merece porque lleva varios años creciendo muchísimo y se nota que todos en la directiva, la afición y demás quieren sumar y contribuir a su manera a que todo vaya bien. Así que estoy convencido de que lucharemos hasta el final para lograr el ascenso y culminar todo el trabajo de estos meses”.

Álex López, portero del Sofán, evita pasar por el quirófano