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Miguel Figueira: “No estamos gestionando bien la tensión de los partidos”

Miguel Figueira regresó el pasado verano al Atlético Arteixo tras tres temporadas y media en el Bergan | raúl lópez
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Después de tres temporadas y media en el Bergantiños, equipo con el que disputó tres fases de ascenso a Segunda División B, Miguel Figueira ha iniciado un nuevo proyecto bajando una categoría. Como suele decirse, dar un paso atrás para luego dar dos hacia delante. El inicio de liga con el Atlético Arteixo, club en el que afronta su segunda etapa, no ha sido sencillo: tres empates y una derrota en las cuatro primeras jornadas.


¿Qué problemas ha tenido el Arteixo para no haber conseguido ninguna victoria en las cuatro primeras jornadas?

Los dos primeros partidos, contra Laracha y Sofán, fueron muy igualados. Los resultados más justos serían sendos empates. Tanto contra el Montañeros como contra el Betanzos, en el cómputo global de los partidos, el equipo generó bastantes más situaciones de peligro y más ocasiones de gol, incluso muy claras, que el rival. En acciones de estrategia, tanto Betanzos como Montañeros pudieron hacernos daño, pero el equipo mereció un poco más en esos dos encuentros. La falta de puntería nos penalizó bastante.


El equipo no consiguió ganar, en el último partido, a un Betanzos que terminó con nueve. ¿Fue un punto amargo?

Fue un partido extraño. El Betanzos se quedó con diez a la media hora pero estaba por delante en el marcador. Se adelantaron con un gol en propia meta y, a partir de ahí, nosotros mantuvimos el mismo guión: ser dominadores con balón, a veces con circulación muy lenta y con el Betanzos jugando a la contra con los buenos jugadores que tiene arriba. Tuvimos el partido en nuestras botas con dos ocasiones muy claras, una a bocajarro de Ramos, que no fue capaz de meterla. El partido estuvo condicionado por la expulsión, ya que el Betanzos, como es lógico, se metió atrás a defender. Es un punto que nos sabe a muy poco.


Uno de los datos más llamativos es que el Atlético Arteixo solo ha marcado dos goles en cuatro partidos.

Me preocupa, pero es cierto que el equipo va a más y ha generado hasta cuatro o cinco situaciones claras en los dos últimos partidos. La falta de acierto es la que nos está penalizando. Sin que sirva de disculpa, porque no soy de poner este tipo de excusas, no hemos tenido a los tres delanteros –Martín, que no ha podido debutar; Taibo, que ha jugado con muchas molestias en un abductor, y Álex Pérez, que apenas ha podido participar– y eso nos ha lastrado.


¿Ha echado de menos a algún futbolista?

Cuando no se gana, es inevitable acordarse un poco de los que no están. No soy un entrenador que eche en falta a jugadores, pero si tenemos tres delanteros en la plantilla y yo soy un entrenador al que le gusta jugar prácticamente siempre con dos o incluso con tres, el hecho de no haber dispuesto de Martín, Álex Pérez y Taibo al 100% se echa en falta. Hemos tenido a Jose enfermo, Porto ha estado fuera… Cuando no se gana siempre se echa de menos a los que no están, pero estoy contento con el trabajo que están haciendo los demás jugadores.


¿Qué porcentaje de responsabilidad en los malos resultados asume el cuerpo técnico?

El entrenador es el principal responsable de lo que le ocurre al equipo. Noto en mis carnes que con este sistema de competición el entrenador no domina las emociones de los futbolistas de su propio equipo. Hay factores de tensión y de máxima intensidad que te hacen jugar los partidos como si fueran el último o el penúltimo y en eso no estoy contento porque no estamos gestionando bien esas situaciones.


¿Cómo acaba Miguel los partidos después de no conseguir la victoria?

Soy una persona que, después de cada partido, quiere estar tranquilo. No suelo dialogar ni charlar con nadie al terminar los partidos. Echo mucho de menos mi privacidad en el vestuario. Con esta situación no la puedo tener. Tengo que quedarme en el campo y lo paso realmente mal, pero lo pasaría mal incluso ganando. Después de los partidos no me gusta estar celebrando ni transmitiendo pena a nadie. Lo paso mal en el campo, sufro, pero en los dos últimos partidos me gustó la imagen del equipo y estoy plenamente satisfecho del trabajo y de lo que se ha interpretado en el campo y eso me deja un poco más tranquilo de cara al futuro.


¿Se autopresiona más esta temporada que en otras?

La presión de esta temporada no se puede describir. Cada partido es tensión desde el primer momento y el doble de preocupación en cada decisión que tomo. Entiendo que cada partido es como una final, con situaciones irreversibles porque los puntos ya no vuelven. En una competición más larga se pueden tomar las cosas con más tranquilidad pensando en el futuro pero con este formato hay que pensar a corto plazo, en los jugadores que están mejor, en los que están peor y en las decisiones que hay que tomar. El entrenador que diga que no tiene más tensión con este formato, miente.


¿Cuál ha sido el peor partido del Arteixo?

El peor partido que hizo el equipo fue, sin duda, contra el Laracha en la primera jornada. Fuimos de más a menos. Empezamos con un control de juego muy bueno dominando el balón y no concediendo contras al rival pero, en la segunda parte, ni el equipo ni el entrenador dominamos la situación. En el tramo final, el Laracha llegó más vivo que nosotros y pudo llevarse la victoria.


Dentro de diez días se enfrentarán al Victoria. ¿Es una final?

Si al Sofán le dan los puntos del partido contra el Betanzos prácticamente pasa a ser casi inalcanzable para nosotros aunque debemos seguir pensando en ello. Nos tomaremos lo que resta de liga como una competición de Copa en la que tendremos que hacer cuatro puntos contra todos los equipos. No sé si tratar el partido contra el Victoria como una final porque empatando y ganando todo en la segunda vuelta también tendríamos opciones. No podemos decir que se acaba todo ahí, pero será un partido muy importante porque el Victoria es el equipo que marca el segundo puesto.


¿Qué le diría a los que consideran que ya es misión imposible para el Arteixo clasificarse para la siguiente fase?

En mi vocabulario no existe la palabra ‘imposible’. Creo mucho en los jugadores que el club ha puesto a mi disposición. A pesar de los malos resultados, no ha habido ningún equipo que fuese superior a nosotros y que mereciese ganarnos y solo espero que los errores puntuales en competitividad puedan ir corrigiéndose. En mi primera temporada en el Bergantiños empatamos muchos partidos en la primera vuelta y, en la segunda, recuperamos 18 puntos a los equipos de ‘playoff’. 


Nunca he dicho que seamos el gran favorito

El Atlético Arteixo se le ha etiquetado, desde el pasado verano, como el gran favorito del grupo norte de Preferente para conseguir el ascenso a Tercera División. Miguel reconoce que ese es su objetivo pero no comparte que su equipo sea el principal candidato.


¿Sigue siendo el ascenso el objetivo real del Atlético Arteixo?

No lo voy a cambiar. Hay gente que me critica cuando hablo de los objetivos. Yo soy el que marco los objetivos de mi equipo: a mis jugadores y a mí mismo. Y el objetivo es meternos en los dos primeros puestos y ascender. Otra cosa es hablar de ser favorito o no. Yo nunca he dicho que seamos el gran favorito de nuestro grupo. Hay muchos y muy buenos equipos para pelear y quedar arriba. Sigo diciendo que mi objetivo es quedar en los dos primeros puestos y no voy a renunciar hasta que los números me digan que no puede ser.


Teniendo en cuenta los primeros resultados, su equipo está obligado a no fallar prácticamente en ningún partido.

Estamos capacitados para enlazar una racha de cuatro, cinco o seis victorias. Sigo confiando en mi equipo.

Miguel Figueira: “No estamos gestionando bien la tensión de los partidos”