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Regalos de Reyes

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Cuando era un niño, a principios de los años 80, me gustaba comprar el As los lunes, que era el día en que salían las crónicas de los partidos de liga del domingo anterior. Leía y releía el periódico y no lo tiraba a la basura al día siguiente. Los iba guardando hasta que se acumulaban muchos y a mi madre le daba por hacer limpieza en mi habitación. Hubo uno, en cambio, que lo guardé durante bastante tiempo, era de la temporada 81-82, la del retorno a Segunda del Deportivo tras haber jugado el año anterior en Segunda B. Y lo guardé simplemente porque habíamos ganado fuera de casa, algo muy poco común ese año. Fue por 1-2 y ante el Castilla y en la crónica del partido el entrenador coruñés, el gran Luis Rodríguez Vaz, definió el resultado como “un regalo de Melchor”. Y no era para menos: habíamos empezado mal la liga y ese resultado vino muy bien en un momento delicado. Fue el primer partido del año, aunque por aquel entonces no había parón liguero por Navidad.

Bastantes años después, en la temporada 2006-2007, la del llamado Baby Depor, habíamos finalizado 2006 con una nefasta racha de dos meses sin ganar, con solo 3 puntos en los últimos 9 partidos. Encajando goleadas como un 4-1 en El Sadar y sendos 4-0 ante el Sevilla y el Valencia. La clasificación era mala. Nos íbamos al parón liguero de Navidad bordeando los puestos de descenso y lo que era peor: sin un juego que albergase esperanzas de que la situación fuese a cambiar…

Y entonces se reanudó la liga el 7 de enero. Y venía nada menos que el Real Madrid a Riazor. Todo el mundo pensaba que la racha ante los blancos terminaría aquél día. Los había incluso que pronosticaban una goleada blanca. Pero no. Fieles a la tradición, el Deportivo volvió a ganar al Madrid con un gol de falta de Capdevila ante una ridícula barrera blanca y otro gol de Cristian ya en la segunda parte. Ese partido y la motivación que produjo llevaron a que el Deportivo no perdiese ningún partido en ese mes de enero y en febrero, eliminatorias de Copa incluidas. La clasificación mejoró y muchos nos preguntábamos si necesitábamos un partido así para recuperar el ánimo. Parece que aquel año así fue.

Hubo otros años en que el parón liguero de Navidad no nos fue nada bien, pero esta semana que entra tenemos un partido de Copa que bien puede hacernos recuperar la confianza en el equipo que tenemos. No es el Real Madrid, obviamente, pero sí es un equipo de Primera División, el Alavés. Un equipo que, por cierto, hace 7 años estaba en Segunda B y que ahora lleva 5 temporadas consecutivas en Primera. Es obvio que el Deportivo no va a llegar lejos en la Copa ni que es para nada un objetivo este año. Pero también es cierto de que se trata de una eliminatoria a partido único y en casa, que si lo pasa le volverá a tocar jugar un partido frente a otro equipo de Primera y en casa. Y que será el equipo de Primera el que diga que vaya marrón le ha caído cuando vea el equipo de Segunda B que le ha tocado. 

No creo que haya que tirar la Copa de antemano. Es una buena ocasión para probarnos ante un rival de entidad. Y un solo partido en casa no debería trastocar el verdadero objetivo de la liga. Quien sabe, igual nos vale la Copa para recuperar la confianza, que buena falta nos hace. Sería un gran regalo de Reyes, qué duda cabe.

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