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Pablo Álvarez: “Voy a echar de menos al público de Riazor, me encanta el ambiente”

El argentino, en un partido de esta temporada con la camiseta azulgrana | víctor salgado/fc barcelona
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Pablo Federico Álvarez Vera (30 de septiembre de 1986, San Juan) es una leyenda del hockey patines contemporáneo. Cruzó el charco desde su amada Argentina hasta Coruña para enrolarse en el Liceo a los 18 años. Con 25 recibió la llamada del Barça y no lo dudó. Mañana vuelve una vez más al Palacio de los Deportes de Riazor, una cancha que conoce a la perfección.


Dejaste el Liceo en 2011, ¿sigue siendo un partido especial?

Ya he jugado muchas veces contra el Liceo y, aunque han pasado muchos años, volver a Coruña para jugar el clásico siempre es bonito y especial.


¿Qué recuerdos guardas de tu etapa en A Coruña?

Tengo grandísimos recuerdos. Es una ciudad preciosa, que me encanta y donde lo pasé muy bien. Y el Liceo fue mi primer equipo en Europa. Llegué con 18 años, viví experiencias muy bonitas y dejé muchísimos amigos, personas a las que quiero mucho, como Pepe Guillín (una institución del club coruñés y colaborador de este diario), un papá para mí.


Diez victorias seguidas y liderato tras la derrota del Liceo en Taradell, ¿es el Barcelona más favorito?

Lo del Taradell fue una sorpresa para todos, aunque es una pista complicada y ese día se le encendieron todas las luces. Ahora somos primeros, pero llegamos igualados y será un partido súper difícil. Todavía quedan muchísimos puntos en juego y, en ese sentido no es una final, pero a la vez es como si lo fuera.


¿Cuáles dirías que son los puntos fuertes del Liceo?

Es un equipo muy fuerte e intenso, que aprieta y no da nada por perdido desde el minuto 1 hasta el final. Tiene grandísimos defensores, un excelente portero y un enorme poderío ofensivo, sobre todo desde la llegada de Jordi Adroher.


¿Vas a echar de menos al público de Riazor?

Aunque no sea nuestro público lo voy a echar mucho de menos. Ellos lo van a notar más, pero a mí me encanta que me griten y me digan cosas. Ese ambiente, como el que hay en Portugal, me motiva y me recuerda al fútbol argentino.


¿Qué significa el hockey patines en San Juan?

Tendrás que cruzar el charco para vivir esa experiencia. Cuando fuimos a la Intercontinental los más jóvenes del Barça estaban alucinados de cómo se vive el hockey allá. Es una locura que no se puede explicar con palabras.

 

Messi



¿Te costó dejar tu casa y tu país para fichar por el Liceo con 18 años?

La verdad es que no. Llegué acompañado de mi padre, que estuvo conmigo 15 días o un mes acá. Después me quedé solo, pero siempre estuve rodeado por gente que se preocupó por mí. Y siempre había un argentino en el equipo: Burgoa, Payero...


¿Cómo surgió la posibilidad de fichar por el Liceo?

Estaba en un momento muy bueno en Olimpia, pero yo jugaba por diversión y no tenía la idea de venirme para Europa. Entonces me dijeron del interés de varios clubes españoles, recibí la llamada del Vilanova y estuvimos en negociaciones, pero después me contactaron del Liceo por un entrenador que yo tenía, Miguel Gómez, y me vine para acá. Probé de enero a junio y en verano me renovaron el contrato.


¿Y la llamada del Barça?

Una vez que estás de este lado, el Barça es un paso mayor. Es el club más grande del mundo, me ofrece todas las posibilidades para ser profesional y no podía rechazarlo.


Eres el máximo goleador histórico de la OK Liga, ¿qué supone para ti?

Nunca pensé en llegar a estas cifras. Es fácil decirlo, pero son muchísimos goles. Siempre he sido un jugador de área y mi trbajo es, tratar de meterlo todo. Es un alegría y un orgullo, pero soy consciente que no es solo cosa mía, sino también de mis compañeros.


Dieciséis temporadas al máximo nivel, ¿pasan factura?

Obviamente van pasando los años, me hago más grande, tengo dos hijos, otro tipo de responsabilidades y me tengo que cuidar, pero siempre he sido muy tranquilo y, aunque voy perdiendo un poquito de velocidad, se puede reemplazar con otras cosas.


¿Has pensado en tu retirada?

Prefiero no pensarlo porque no me imagino el día de mañana fuera de la cancha. Espero seguir disfrutando y jugando unos añitos más.


¿Qué te falta por ganar?

Gracias a dios lo he ganado todo a nivel de clubes. Lo único que me queda es ser campeón del mundo y se van agotando las posibilidades. No sé si voy a tener otra oportunidad.


¿Cómo llevas la vida en una burbuja?

A nadie le gusta esta situación que estamos viviendo, pero a los jugadores extranjeros no nos cambia tanto porque ya estamos acostumbrados al no tener a nuestra familia de este lado y porque antes ya hacía una vida bastante tranquila.


¿Echas de menos a la familia?

Es una desgracia no tener a nuestra familia cerca. Llevo dos años sin viajar a Argentina y en esta situación es cuando te das cuenta de las cosas que cuando tenía 18 años no pensaba. Esperemos que se calme todo dentro de poco.


¿Cómo influye el protocolo en vuestro día a día?

Ya estamos acostumbrados, hacemos pruebas constantemente y en el club nos cuidan muchísimo. Creo que somos afortunados porque desde el inicio de pandemia no hemos tenido casos en el equipo y tampoco han aplazado nuestros partidos por positivos en los otros equipos.


En Coruña y en el Liceo no sentó bien la resolución de la última temporada.

El año pasado se dio así. Nos hubiera encantado terminar la competición en la cancha, pero en ese momento estábamos primeros y es lo que tocaba.  

Pablo Álvarez: “Voy a echar de menos al público de Riazor, me encanta el ambiente”