Viernes 22.06.2018
Zeltia Regueiro
19:46
18/12/17

¿QUÉ APRENDEN?

Las redes sociales arden con la noticia de la abultada derrota de un partido de alevines entre la UD Las Palmas y el UD Las Coloradas. Un incontestable 47-0, un abultado marcador que al descanso ya era de 24-0.

La pregunta que muchos nos hacemos ante estos guarismos es ¿realmente es necesario ese nivel de ensañamiento? Si tras el paso por vestuarios la diferencia era ya abismal, y no solo en el marcador, en el segundo acto no levantaron el pie del acelerador los actuales líderes de esa categoría. Se medían al actual colista, con 147 goles encajados y solo 12 anotados.

Desde el banquillo colorado se quejan, por una parte, un sistema de competición que los empareja con un equipo tan infinitamente superior. Algo que se repite con la cantera de Las Palmas, ya que once de sus equipos de formación se proclamaron el año pasado campeones de sus respectivas competiciones.

Asimismo, lamentan que sus rivales, vista la enorme diferencia sobre el campo, no recibiesen órdenes de bajar algo de presión adelantada. La sangría de goles fue cayendo uno tras otro sin que el portero de Las Coloradas pudiese hacer otra cosa que recoger, una y otra vez, el balón del fondo de la red. Nadie habla de que haya que dejar pasar a los rivales o dejarse encajar goles, pero uno se pregunta hasta qué punto es bueno que en estas categorías de formación prime tanto el resultado. Todo debería de pasar porque los niños disfruten y, aunque es obvio que tienen que aprender tanto a ganar como a perder, no debe ser fácil de asumir por niños de 8 y 9 años el encajar casi medio centenar de dianas.

Otros hablan de que las derrotas ‘forjan el carácter’ y ayudan a madurar. Pero, ¿esas apabullantes victorias ante un equipo ‘inferior’ son realmente edificantes?. ¿Ayudará en algo a los alevines de Las Palmas el haber ganado por una diferencia de casi cincuenta goles?

Es este tipo de deporte de formación, donde no solo se está educando en una serie de destrezas, sino también en unos valores, es complicado justificar qué conclusiones o enseñanzas se quedarán en los jóvenes. Realmente, con estos partidos, ¿qué aprenden?