Jueves 24.05.2018
Juan Guillín
17:42
29/10/17

NO QUEDA OTRA, EL DEPOR OBLIGADO A VENGARSE EN EL GRAN CANARIA

NO QUEDA OTRA, EL DEPOR OBLIGADO A VENGARSE EN EL GRAN CANARIA

¡Mecachis!. Esta temporada no podemos ganar la Copa del Rey. ¡Qué pena!.  Esto al menos es lo que se deduce, de lo visto en la noche del jueves, a lo largo de poco más de 90 minutos del encuentro de ida de los dieciseisavos de final frente a Unión Deportiva Las Palmas. En menudo lío se metió Cristóbal Parralo que pasó a ocupar el banquillo deportivista tras la baja de Pepe Mel. Seguro que, más de uno de los causantes de la baja del técnico madrileño, algún día tendrán que respondernos y explicarnos el por qué de toda la película.

Tras su primer experimento, del nuevo técnico, se habrá dado cuenta que no es lo mismo dirigir a los pseudo-profesionales de Segunda B que a los profesionales de Primera. Mucho le queda por hacer al nuevo máximo responsable técnico del primer equipo blanquiazul. El jueves en el encuentro copero habrá sacado sus conclusiones que, por lo visto ante el cuadro canario, afecta a todas las líneas del equipo desde la portería hasta el grupo ofensivo, incluyendo por supuesto a la base del medio campo y la madia punta.

El Deportivo ha quedado muy tocado de la experiencia en la Copa, pero hay que mirar más lejos, pasar página y darle al equipo lo que el equipo quiere. Mimbres (jugadores) capacitados los hay y ahí están, pero no acaban de arrancar. Queda mucha Liga por delante y ahí es dónde tiene que centrarse Cristóbal Parralo si no quiere seguir la ruta de su antecesor. No se cumplió eso que se ha dicho tantas veces, “a entrenador nuevo victoria segura”.

Me consta que en ello ha trabajado, y muy a fondo por cierto, en las últimas horas porque el lunes, otra vez el lunes, y a las 21.00 horas, se juega mucho en la décima jornada de Liga frente a un rival muy irregular en lo que va de competición, estando dos puntos por debajo de los blanquiazules y que, además, es el equipo más goleado de Primera que hace unos días derrotó en Abanca-Riazor al Depor (1-4), sorprendiendo a propios y extraños. En el estadio Gran Canaria está obligado, el conjunto coruñés, a vengarse de la goleada copera que, al deportivismo, no solo le dolió y causó hasta vergüenza, sino que también exige que el club, del que son empleados, y el equipo respondan como profesionales que son.

Los elegidos, para afrontar esta nueva visita a feudo canario, están obligados, no solo a superar la etapa Mel, sino también a recuperar las ilusiones del deportivismo que, días pasados, salió muy decepcionado de su fortín. No voy a meterme en cuestiones que seguro tiene bien atadas el nuevo técnico, pero sí insistir en que el plantel, si se lo propone, está capacitado para militar más arriba en la tabla, pero hay que demostrarlo en cada jornada, corriendo más, emplearse a fondo los 90 minutos, jugando mejor y coordinando entre sí ese fútbol que llevan dentro.

No se puede regresar de las ‘Islas Afortunadas’ de vacío. En sus dos últimas visitas los blanquiazules ganaron (0-2) en la 2015-16, con goles de Lucas Pérez y David Simón en propia puerta, y empató (1-1) la pasada temporada, con tantos Mateo García para los locales y de Andone para el Depor. Una vez más...¡Forza Depor!.

 

NO QUEDA OTRA, EL DEPOR OBLIGADO A VENGARSE EN EL GRAN CANARIA