miércoles 16.10.2019

Una semifinal es histórica y la otra será para la historia

Rafa Nadal y Roger Federer librarán su duelo número cuarenta, en tanto que Roberto Bautista intentará superar a Novak Djokovic por tercera vez este año

Nadal superó con claridad a Federer en el último cara a cara, en las semifinales de Roland Garros de este año  | JULIEN DE ROSA
Nadal superó con claridad a Federer en el último cara a cara, en las semifinales de Roland Garros de este año | JULIEN DE ROSA

Hoy se disputan dos semifinales: una que será histórica, un partido vivido en 39 ocasiones y con reminiscencias de 2008. Un Nadal-Federer. Otra, para la historia. La de una persona que nunca lo olvidará, Roberto Bautista, que se medirá a Novak Djokovic.

A las 14.00 horas arrancará el duelo entre el Nº1 mundial y el jugador que este año ya le ha vencido dos veces, en Doha y Miami, y también venció en Shanghai 2016. Bautista es la pequeña bestia negra de Djokovic y un rival muy peligroso dado lo planos que son sus golpes, la resistencia desde el fondo y la falta de presión que tendrá esta tarde.

Serán las primeras semifinales de Grand Slam para el castellonense, que a estas alturas de torneo esperaba estar de despedida de soltero en Ibiza y no ante la histórica oportunidad de ser el tercer español, tras Manolo Santana y Rafa Nadal, en disputar la final de Wimbledon.

Un triunfo que además le acarrearía ser, por primera vez en su carrera, top-10 mundial. Para eso tendrá que superar al gran favorito y defensor del título. El cuatro veces campeón quiere su decimosexto ‘major’ y no descolgarse de una carrera en la que los otros dos contendientes saltarán a pista conociendo si serbio o español estarán en la final.

Once años después
Nadal y Federer se volverán a encontrar en el All England Tennis Club once años después de su último enfrentamiento, en la final de 2008, la que coronó al zurdo de Manacor por primera vez en la ‘catedral’ del tenis.

El aroma a lo que ocurrió a lo largo de aquella larga tarde del 6 de julio de 2008 revolotea por las paredes del All England y envuelve estas semifinales, que en todo momento serán comparadas con lo que produjo aquel partido decidido con un 9-7 en el quinto set.

El de Basilea avista sus decimoterceras semifinales en Wimbledon, las primeras en las que se cruzará con Nadal, al que hasta ahora solo había visto en las finales de 2006, 2007 y 2008.

Llega a la cita con dos sets cedidos, pero con una hora menos en pista que Rafa. La peor noticia para él es que lo hace después de un partido enredado en los puntos de rotura contra el japonés Kei Nishikori, en el que registró un 4 de 14 en esa estadística, mejor, aun así, que el 1 de 13 que firmó en la final de 2008.

Seis derrotas seguidas
Al otro lado, Nadal visualiza la victoria que cambió su carrera y que volteó el trono mundial hacia su lado. El Nº2 mundial cuenta con los fríos datos a su favor y domina en el cara a cara por 24-15, incluida la pasada por encima que supuso la semifinal de este año en Roland Garros, un encuentro que se parecerá poco o casi nada a lo que se vivirá hoy.

La buena noticia para Federer son las seis victorias consecutivas ante el zurdo de Manacor en pista rápida, un registro que invita a su optimismo pese a que las casas de apuestas ya se hayan posicionado sacando como favorito al español.

En las semifinales masculinas más españolas de los 133 años de historia del torneo londinense, Bautista y Nadal buscarán una inédita final española, que, además, sería la primera entre dos jugadores del mismo país desde que los estadounidenses Pete Sampras y Andre Agassi se enfrentaron en el partido definitivo de la edición 1999.

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