miércoles 08.04.2020

El Getafe se dispara

El equipo de Bordalás hizo un completo partido ante el histórico Ajax y consiguió una buena renta para el choque de vuelta demostrando que el buen momento en la liga no es una casualidad
El delantero brasileño del Getafe, Deyverson (i), celebra con sus compañeros tras marcar el 1-0 | efe
El delantero brasileño del Getafe, Deyverson (i), celebra con sus compañeros tras marcar el 1-0 | efe

Si hace un año el Ajax impresionó al fútbol mundial con una exhibición en el estadio Santiago Bernabéu, una temporada después perdió su exquisitez ante el Getafe, que impuso su estilo y golpeó primero (2-0) en la ida de los dieciseisavos de final de la Liga Europa con los tantos de Deyverson y Kenedy.

Los hombres de Bordalás se enfrentaron a otro encuentro marcado por las comparaciones con su rival. Si el fin de semana pasado se escribieron líneas y líneas sobre el estilo Setién frente al del técnico alicantino, ahora tocaba la famosa escuela neerlandesa ante la robustez del Getafe.

Ocasiones
Con ese guión, el Getafe comenzó a acumular ocasiones, casi todas protagonizadas por Deyverson y por el otro hombre del partido, Marc Cucurella, una joya que nadie entiende que el Barcelona dejara escapar. Erik ten Hag ya le citó en la víspera como el hombre más destacado del Getafe.

El canterano azulgrana llegó hasta la línea de fondo en infinidad de ocasiones y fruto de una de sus internadas pudo marcar Jaime Mata con un cabezazo que se marchó fuera. Antes, en el primer cuarto de hora, lo había intentado Deyverson con un disparo lejano y después Maksimovic se enredó en un mano a mano ante Varela.

Entonces, al borde del descanso, en una jugada a tres bandas entre Jaime Mata, Mathias Olivera y Deyverson, se acabó la resistencia del Ajax con un cabezazo del brasileño que hizo justicia para el Getafe. La afición del Ajax, desquiciada, pagó su ira con Deyverson, a quien le llovieron varios objetos en su celebración. Eso fue peor para el Ajax, que se marchó al vestuario con los jugadores del Getafe aún más calientes y con ganas de salir en la segunda parte para continuar con el rodillo.

El equipo de Ten Hag cayó en la trampa y regresó repartiendo trompazos a sus rivales. Su juego exquisito, definitivamente había caído en el olvido. Tenía que sobrevivir y decidió bajar al barro. Le salió mal la jugada. En el arte del fútbol intenso, el Getafe es experto.

Bordalás decidió quitar a Deyverson, su mejor jugador, tal vez pasado de revoluciones. No quería jugar con uno menos por una expulsión absurda e introdujo en el campo a Ángel. Entonces, el duelo perdió vistosidad. El Getafe dejó de producir tantas ocasiones. Del Ajax, no había noticias en el área azulona excepto un centro envenenado de Babel que a punto estuvo de sorprender a David Soria.

El cuadro neerlandés asustó por primera vez a la parroquia madrileña a los 70 minutos. Y es que aquel equipo que enamoró al Bernabéu hace casi un año fue una mala copia de la original que sufrió el Real Madrid. Y no fue su culpa. La culpa la tuvo el Getafe de Bordalás, cuyo modelo, más poderoso con el tanto final de Kenedy, funcionó para superar a uno de los mejores clubes de la pasada temporada.

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