Domingo 27.05.2018

“Nunca me había pasado que haya un rumor y silbidos cuando toco el balón”

Raúl Albentosa ha sido uno de los futbolistas señalados por la última derrota. Un error suyo originó la jugada del 0-2 contra el Valencia el pasado sábado, lo que calentó aún más los ánimos de una parte de la grada que no comulga con el central y propició silbidos contra él e incluso que recibiera insultos en su cuenta de Twitter en los días posteriores al partido. 

Raúl Albentosa, central del Deportivo, en el partido ante el Valencia en Riazor
Raúl Albentosa, central del Deportivo, en el partido ante el Valencia en Riazor
“Nunca me había pasado que haya un rumor y silbidos cuando toco el balón”

Una semana dura por tu fallo ante el conjunto ‘che’. 
Es una semana difícil para mí por la derrota del equipo, pero no a nivel personal. Creo que no hice un mal partido para nada y tu pregunta me achaca un fallo que al final todo el mundo tiene, bien por un mal pase o por otra cosa. Es una jugada que me marca porque acaba en gol, pero después de mi error hubo un pase más y un tiro en el que hay un rebote y por eso acaba dentro.
 
Es inevitable que llame la atención de la afición y de la prensa porque provoca el 0-2 y sentencia el partido.
Yo no lo  veo así. El partido fue mucho más que esa jugada.
 
¿Estás contento con tu actuación ante el Valencia?
Sí, creo que hice un partido serio, dando confianza a mis compañeros. Al final, unos se quedarán con ese error, pero es lo que me va marcando últimamente aquí.
 
¿Crees que en A Coruña no se te valora como es debido?
No voy a entrar a valorar eso, sino a la gente que me apoya.

¿Te sientes a gusto aquí?
No sé, ¿tú qué percepción ves, cómo crees que se me trata?

Veo que se te critica y se te silba bastante.
Entonces, evidentemente si a ti en tu trabajo te silbaran, te sentirías mal. Ese es el único pero que puedo tener.
 
¿Encuentras explicación a por qué se te trata así?
No, porque nunca me había pasado esta situación de que haya este rumor y estos silbidos cuando toco el balón. No busco el detonante porque yo estoy a lo mío, a jugar, a estar callado y hacer lo máximo para ayudar a mis compañeros y al club que me ha dado la oportunidad. Si vuelvo atrás en mi carrera, en todos los sitios en los que he estado, la gente me ha querido muchísimo, hasta el punto de que en sitios han querido que vuelva, pero la verdad es que aquí ha sido distinto y me resulta extraño.
 
¿Has hablado con tus compañeros sobre por qué puede darse esta situación?
No, algunos dicen que a lo mejor es por venir de la mano de un entrenador que aquí tampoco hizo mucha gracia, aunque tampoco fue Garitano el que dijo al cien por cien que viniera Raúl Albentosa. El club, ya un año antes de que viniera este entrenador, cuando estaba en Inglaterra, quiso contratarme, pero por otras circunstancias no se llevó a cabo.
 
¿Qué puedes hacer para convencer a la afición?
Ya no me lo pregunto porque, por mucho que el día de Villarreal me alabaran y hablaran bien de mí, luego hago 90 minutos buenos contra el Valencia y justo porque el fallo de un pase acabe en gol, que creo que tampoco es el detonante porque luego hay muchas cosas que pasan detrás, parece que sea yo el que ha fallado y todo el trabajo de dos semanas explota y ya no vale para nada.  Me quedo con la gente que en realidad me apoya y, sobre todo, la gente que por la calle me anima, que es lo que me hace venir aquí ilusionado.
 
Entenderás lo que siente Rubén, al que también se le ha marcado por su fallo en el primer gol del Valencia.
Como no he visto nada, no sé sobre quién se ha marcado el foco, la verdad, porque ahora mismo las redes sociales ya no las llevo yo por todo esto que ha sucedido. La verdad es que este trabajo es cruel porque al final que falle un delantero no es lo mismo a que falle un defensa o un portero, y es lo que hay. Aguantaremos lo que tengamos que aguantar.
 
El martes, en tu cuenta de Twitter, denunciaste haber recibido insultos muy graves.
Ahora mi cuenta la lleva una persona cercana a mí. Es que esto ya pasa a un extremo muy grande, de insultar, de atacar a mi persona. El fútbol está perdiendo su esencia. Parece que el fútbol ya no es lo importante, ahora lo importante es la salsa rosa, cuando acaba un partido, coger el móvil y empezar a criticar a uno u otro jugador. Todos estos problemas vienen por las redes sociales, por eso llevo dos o tres semanas sin seguirlas, porque soy una persona emocional y estas cosas me duelen. Muchas veces se utiliza las redes sociales para atacar a un jugador concreto y machacarle. El fútbol es mucho más que eso. Yo, cuando era pequeño, iba a Paterna a ver a mis ídolos y eso es lo que me gusta del fútbol, lo que en realidad hacía que fuera bonito, que yo quisiera ser futbolista cuando era pequeño. Pero estas cosas no me van a machacar, sino que me hacen más fuerte. El  tiempo pondrá a cada uno en su sitio.

 ¿Hoy en día, los futbolistas están sometidos a más presión por las redes sociales?
No, presión no, creo que la sociedad ha llegado a un punto en el que todo pasa por las redes sociales. Ahora mismo, una persona sufre un accidente a tu lado o hay una pelea y la gente, en lugar de ir a ayudar, se pone a grabarlo con el móvil para que todo el mundo se entere de lo que está pasando al momento. No me gusta porque creo que es como una droga y al final el futbolista ha perdido su vida privada, porque hay gente que está pendiente de ti fuera del terreno de juego y cualquier cosa que hagas, te graban con el móvil o lo cuentan al momento, en twitter, en qué restaurante estás, qué estás comiendo… Ha llegado un punto en el que no tenemos ningún tipo de intimidad.
 
¿Qué hace uno para evadirse de todo eso?
Lo principal, para mí, es mi familia y la gente que está conmigo y me apoya, y es a lo que me agarro, gente que sabe cómo soy dentro y fuera del trabajo. Soy muy agradecido en todos los aspectos e intento darle algo a la gente que me apoya, con mi presencia y mi cariño. Esto a mí me emocionaba, yo iba a los campos a ver a mi hermano jugar en Preferente y en Primera Regional, y era el que recogía los balones, el que en el descanso saltaba al campo para lanzar a puerta… eso es lo que recuerdo y a lo que me agarro para seguir, el fútbol de verdad y no todo lo que le rodea.

Esta situación, unida a que no estás jugando demasiados minutos, ¿te ha hecho plantearte tu salida este enero?
No me lo planteo ni nada porque el tiempo pone a cada uno en su sitio y ya se verá qué ocurre en verano o dentro de un año... yo lo que tengo claro es que mientras entrene y juegue para el Deportivo, lo voy a sentir como mío y lo voy a defender a muerte.

¿Te arrepientes de fichar por el Depor en su día?
No. Mi padre siempre me ha dicho que esto es como el que juega a las cartas, que apuestas y vas adelante. A veces ganas, empatas o pierdes, pero no me arrepiento de nada porque viene aquí porque era un gran club, no vine a conocer Galicia. Es un gran club, tenía un gran proyecto y lo sigue teniendo. Que las cosas han ido mal, vale, pero no por eso me arrepiento de haber venido.

¿Estás contento con tu rendimiento en A Coruña?
Sí, aunque sé que puedo dar más, pero también sabía que podía dar más cuando jugaba en el Málaga y quedamos octavos o cuando en el Eibar me fui y llevábamos 27 puntos o cuando ascendimos a Primera División. Siempre puedo dar más, aunque este año no he participado tanto como para poder dar mucho más. Eso no es tirar mierda a nadie, pero por circunstancias o por lo que sea esta temporada no estoy participando tanto. He intentado hacerlo lo mejor posible, dentro de mis cualidades, siempre he intentado estar bien físicamente, bien mentalmente para poder ayudar a mis compañeros con mi granito de arena y eso no me lo va a poder reprochar nadie. Nadie va a poder decirme nunca que soy un sinvergüenza que no lo ha dado todo en el campo.

Sentir que hay jugadores que no contáis con el favor del público no es algo que ayude a salir de la situación actual.
Cuando las cosas van bien, es todo muy fácil para todo el mundo, incluso para nosotros, pero cuando van mal las cosas, se puede protestar o criticar productivamente, pero ir más allá no beneficia a nadie.

Pero entiendes que haya gente enfadada por vuestra primera vuelta.
Hombre, evidentemente nosotros somos los primeros que querríamos tener por lo menos 25 puntos. No hemos llegado ni a los veinte y al final tienes que salvarte, que es por lo que estamos peleando. Una primera vuelta con 16 puntos es pobre, pero esto es poner un punto y aparte, empieza una segunda vuelta, un año nuevo y hay que sacar esto adelante.

¿Cómo vive el vestuario esta situación?
Está tranquilo porque los jugadores sabemos que esto se puede sacar adelante. En los dos últimos partidos, el equipo no ha estado nada mal y siguiendo con esa hambre y manteniendo ese ritmo, podemos conseguirlo, porque desde el minuto uno le pusimos las cosas difíciles al Valencia y en Villarreal creímos en nosotros y al final empatamos, que creo que ha sido injusto, porque considero que debimos sacar por lo menos cuatro puntos en esos dos partidos, pero al final en el fútbol no hay nada justo ni injusto, sino el resultado.

“Nunca me había pasado que haya un rumor y silbidos cuando toco el balón”