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Ganas de comerse el mundo

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El CF Talavera de la Reina es uno de los posibles ‘outsiders’ del Grupo 1 de la Primera RFEF. El conjunto manchego no figura entre los principales candidatos para pelear por el ascenso a Segunda División, pero tras quedarse muy cerca de entrar en el playoff la pasada campaña y, de la mano del técnico Víctor Cea, armar un bloque que, pese a ser prácticamente nuevo, dio mucha guerra, no descarta ofrecer nuevas sorpresas durante la liga 2021-22 e incluso soñar con seguir avanzando hacia el fútbol profesional.


La entidad nació en 2011, apenas unos meses después de la desaparición del Talavera CF, un club con 62 años de existencia y que se había convertido en un habitual de la Segunda B desde finales de la década de 1980 hasta su caída en picado, a partir del curso 2007-08.


El CF Talavera de la Reina, nueva denominación del conjunto manchego desde su refundación, pisó el tercer escalón del fútbol nacional en 2015 y, pese a su descenso a la Tercera División al curso siguiente, le ha cogido el gusto a la categoría de bronce desde entonces. De hecho, ha competido en Segunda B en las cuatro últimas campañas.


El pasado verano fue decisivo para el futuro del nuevo CF Talavera. Un grupo inversor liderado por el exárbitro internacional César Muñiz Fernández tomó el mando del equipo cerámico, inyectó una importante cantidad de dinero para intentar dar estabilidad económica al club y apostó por renovar la plantilla por completo, con un entrenador y 17 futbolistas nuevos.


Víctor Cea fue el elegido para dirigir a la escuadra blanquiazul y el técnico madrileño, que pese a contar con 37 años de edad, ya acumula 90 partidos en Segunda B, supo sacar un rendimiento notable a sus jugadores.


La escuadra manchega finalizó la primera fase en el tercer puesto del Grupo 5-B, donde el Badajoz mostró una superioridad insultante y el Extremadura quedó en segunda posición.


La enorme desventaja de puntos con la que partían los cerámicos en la segunda fase no les permitió soñar con el playoff de ascenso, pero se clasificaron de manera holgada para la Primera RFEF ya en la primera fase y mostraron sus intenciones de seguir creciendo en el futuro.


“A día de hoy, CF Talavera y Albacete Balompié son los equipos referentes en Castilla-La Mancha”, manifestaba orgulloso, el pasado 29 de junio, José Antonio Dorado Bielsa en su despedida como presidente de la entidad, ya que, una vez convertida en SAD, el control absoluto pasa a manos del grupo inversor que lidera César Muñiz Fernández.


Una vez consolidado el proyecto que se inició el pasado verano, el conjunto manchego ha renovado al técnico Víctor Cea —sonó como uno de los candidatos al banquillo del Deportivo antes de la llegada de Borja Jiménez—, así como al grueso del bloque del pasado curso: Bourdal, Adhibe, Ñoño, Toño Calvo, Añón, Víctor Ruiz, Choco, Sousa, Edmilson, Pablo Monroy y Vicente Romero.


Caras nuevas

Hasta el momento, la entidad cerámica se ha reforzado con cuatro fichajes, aunque se espera algún movimiento más antes de que arranque la temporada 2021-22, ya que el objetivo del CF Talavera es pelear con los equipos de la parte alta de la clasificación.


El delantero centro Christian Perales fue el primero en llegar, procedente del Yeclano. Y en los últimos días, se han unido dos extremos izquierdos, Dani Pichín, que recala del ‘Sanse’, y Jordi Martín, cedido por el Real Madrid Castilla, además del mediocampista ofensivo Pau Russo, cuya cesión, también desde el club madridista, se cerró ayer.

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