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Celso Borges: “No todo es la ‘fruta madura’, a veces hay que luchar un poquito”

Celso, ayer durante el entrenamiento | patricia g. fraga
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Se marchó el año del último descenso a Segunda y ha regresado al Deportivo, ahora en Segunda B, dispuesto a devolverlo a la élite. Celso Borges Mora (San José, 1988) lo hace con galones de capitán, ambición y no se le caen los anillos por aterrizar de jugar con Costa Rica y disputar un partido en un campo de hierba artificial el siguiente fin de semana.

Con años de carrera por delante, admite que se prepara para poder llegar a ser entrenador, profesión que conoce muy de cerca gracias a su padre, Alexandre Guimaraes.

 

¿Qué balance haces de estas cinco primeras jornadas?

Bien, siempre dentro de mejoría, pero el hecho de que el equipo se mantenga líder es algo que nos da confianza. Obviamente, todos los partidos esperamos que sean mejores que el último.

 

Cuando llegaste dijiste que volvías a un lugar en el que habías sido feliz, ¿lo estás siendo? ¿Estás contento con la decisión que tomaste?

Mucho, muchísimo, claro que sí. Estoy encantado de estar acá, estoy bastante bien, me he topado con un grupo de compañeros, la verdad, espectacular, y todo reafirma mi decisión.

 

Lo que será un poco raro imagino es que justo coincide en el parón que te vas a jugar con tu selección, Costa Rica, y llegas y toca jugar en un campo artificial, ¿choca no?

Bueno, un poco diferente, pero así es la vida. ‘No todo es siempre la fruta madura’, a veces hay que luchar un poquito. Son dos realidades diferentes pero las afronto con igual ilusión y la verdad es que me encanta mi trabajo, el ir a la selección y el estar acá.

 

¿Qué tal te entiendes con Uche en el mediocentro?

Muy bien, obviamente tanto Uche, como Álex o Gandoy, los que jugamos en esa posición lo basamos sobre un sistema y unos movimientos que este sistema requiere, pero hay muy buen rollo entre todos. Cada uno tiene características especiales y esa es la razón de que haya venido funcionando.

 

Los que sí que está faltando es un poco el gol, ¿qué crees que está pasando?

Creo que al final cuando comienzas los partidos ganando bastante temprano el partido se abre un poco más y tienes más ocasiones. Los otros equipos no suelen tomar mucho riesgo, por lo tanto se nos hace más difícil recuperar la pelota en su campo y siempre tenemos que generar nosotros la jugada. Pero, una vez que logramos hacer el 1-0 casi siempre los partidos ya se nos ponen más de cara y logramos tener más ocasiones.

 

Solo han pasado cinco jornadas, estáis ahí con el Pontevedra, pero ¿pedirías quizá un poco de paciencia, a tenor de que el mejor juego del Depor está por llegar?

Es que eso es una cuestión evolutiva también. En los equipos siempre la curva del rendimiento tiene que irse dando de una manera progresiva. Hay pocos que se mantengan siempre en ese pico de su rendimiento, siempre es normal tener una que otra bajada, pero creo que el equipo ha venido en ascenso y lo importante es que nos mantengamos nosotros fuertes, ahí arriba en la tabla, que es lo que nos da mucha moral.

 

¿Después del partido contra el Guijuelo os quedó la sensación de que se pudo haber hecho algo más?

Siempre queremos ganar, el hecho de empatar no nos satisface nunca, siempre queremos llevarnos la mayor cantidad de puntos posibles. Pero eran unas circunstancias un poco atípicas y de dos campos de hierba artificial sacamos cuatro puntos. Nos habría gustado que hubiesen sido seis, pero el hecho de estar sumando es importante siempre.

 

Y con respecto a esa superficie, ¿qué tal está siendo la recuperación? Porque hubo compañeros como Keko que terminaron con sobrecargas…

Cambia el juego, la forma de jugar, la manera de recuperarse... Son situaciones que tenemos que afrontar y no queda otra. Hay que ir hacia adelante y decir “le damos” y hay que sacar puntos como sea y adaptarnos a la situación. El equipo nunca se lo tomó como “qué pereza jugar” sino como otro reto más, se lo tomó bien y sacamos un punto. Es verdad que siempre nos gustan sumar los tres, pero viendo las circunstancias… Ahora hay que hacerlo bueno contra el Racing de Ferrol este domingo en Riazor

 

¿Es una competición esta Segunda B de ser muy constante, al tener tan poco margen?

Sí, bueno lo importante es puntuar, como sea, en esta primera fase. Luego viene la otra parte, donde el desequilibrio es a un partido pero pensamos en lo que nos corresponde ahora, que es clasificarnos.

¿Notas este año una exigencia alta por el objetivo de ascenso?

La exigencia nos la ponemos también nosotros mismos, los propios jugadores. Somos los primeros que queremos estar ahí (en la élite del fútbol). Entendemos que pueda haber un poco de ansiedad en el ambiente, es totalmente entendible, porque quieren ver a su equipo en lo más alto y estamos luchando para poder dárselo.

 

Eres uno de los capitanes, un jugador con galones, ¿qué les dices a los más jóvenes?

Uno trata de ser uno mismo, siempre tirar con el ejemplo es la mejor manera de mostrarnos con la gente nueva que viene. Los tres (capitanes) somos gente sumamente trabajadora y espero que ese sea el mensaje que ellos capten. Después cada uno tiene su manera de ser e interpreta las cosas como quiere, pero siempre estamos muy abiertos a da consejos. Pero, ojo, nosotros también aprendemos de los jóvenes, es algo recíproco.

 

Hablabas antes de ese buen rollo en el vestuario, ¿es así es fortaleza no solo de fútbol sino de ser como una ‘familia’?

Sí, porque en los momentos duros es cuando ese núcleo se ve más reforzado. Cuando se está ganando tiende a florecer por si solo, pero cuando hay cosas que no están bien en ese núcleo nos respaldamos y por esa parte hay muy buen grupo. Nos estamos apoyando mucho porque lo que más necesitamos es apoyo para sacar esto.

 

Te marchaste el año del descenso y has vuelto con el club en Segunda B. Siempre se comenta que es muy familiar pero, ¿lo has encontrado cambiado?

Evidentemente por la división en la que nos encontramos hay alguna que otra cosa que no puede ser posible, pero cuando me fui las pinceladas que tenía eran síntomas de progreso, de que el club quería avanzar. Ahora hay un muy buen proyecto y nos corresponde a nosotros la responsabilidad de poder llevarlo a lo más alto.

 

Llegaste al Depor y justo fue cesado Vázquez en la pretemporada, pero ahora has podido coincidir más con él, ¿qué tal con la relación con los capitanes, que al final sois su prolongación en el campo?

Tenemos que tener muy claro lo que quiere de nosotros y del equipo para poder comunicarlo y darle lo que nos pide. Es una persona bastante cercana, es nuestro máximo líder y tratamos de que todas las cosas fluyan entre nosotros.

 

Tenéis ese “partido” fuera de casa que es el cuidaros, porque como decía Vázquez no contagiarse puede dar puntos…

Sí, es una frase que usa el doctor, el buen manejo de la pandemia nos puede dar puntos al final de la temporada y creo totalmente en eso.

 

¿Cómo lo llevas tú?

Hago todas las medidas. Me encantaría ver a toda la gente que tengo por acá a la que quiero muchísimo, pero nos pasa a todas las personas.

Celso Borges: “No todo es la ‘fruta madura’, a veces hay que luchar un poquito”