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El Deportivo capea la ‘tormenta’ perfecta

Juan Carlos Escotet y Fernando Vidal escenificaron en enero de 2019 un acuerdo por el cual se conseguía, gracias a la intervención de Abanca, la viabilidad del Real Club Deportivo de La Coruña SAD | javier alborés
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El ejercicio contable 2019/20 se ha resuelto con importantes pérdidas económicas en el Deportivo. La cifra se dará a conocer en la Junta General Ordinaria de Accionistas. El club ya ha terminado de preparar las cuentas y convocará la Junta General para después de carnavales. Además será telemática. Se ha retrasado con permiso del artículo 40 del Real Decreto 8/2020, tras el estado de alarma de marzo. 

En la Junta el Consejo presentará las cuentas y explicará la gravedad de la situación actual. Desde el punto de vista económico la situación habría sido muy complicada si no fuese por el comodín del banco. Sin Abanca el camino a la liquidación hubiese sido inevitable. Con la entrada de la entidad financiera en el club se ha elaborado un proyecto empresarial a largo plazo. El plan ya se está ejecutando, más allá del nefasto rendimiento deportivo de la primera plantilla. 

El 9 de enero de 2019, el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, afirmó que nunca había visto “una empresa tan escarallada como el Deportivo”, salvando la propia entidad financiera que adquirió con el nombre de Nova Galicia Banco. La primera vez que Escotet utilizó esta palabra fue en diciembre de 2017, para decir que el banco que rescataba era “una institución bien escarallada”. Los consejeros y gestores de la génesis de Abanca acumularon pérdidas por 9.000 millones de euros, siendo la tercera entidad española más costosa para las arcas del estado después de Bankia (24.000 millones) y Catalunya Banc (12.052 millones). Hoy Abanca es considerado por el mercado como un banco de autor, que lleva el sello personal de Juan Carlos Escotet. El sector financiero reconoce la habilidad del venezolano para hacer banca, al tiempo que observó cómo un banco malo se puede sanear en poco tiempo. Abanca es el sexto banco español por volumen de activos, valorados en 65.000 millones de euros. Cuando llegó en 2015, el banco era el 11º banco nacional. El volumen de negocio actual casi mueve 100.000 millones de euros. En 2019 se cerró el ejercicio con 93.000 millones. Es un banco que cada año supera ampliamente los 300 millones de euros de media de beneficio. Nova Galicia Banco se vendió por 1.003 millones. En tres años, Escotet recuperó el coste de adquisición del banco y ha reflotado una entidad quebrada y arruinada. 

Primer acuerdo
El primer acuerdo entre Vidal y Escotet consistió en dar apoyo financiero para salvar el mercado de invierno y burlar el corsé de la Liga de Javier Tebas. La alianza con Abanca tenía un objetivo: aumentar el tope salarial y apuntalar a la primera plantilla. La Liga permitió la ingeniosa fórmula del crédito participativo por cinco millones de euros. Dicha autorización dio pie para sellar un acuerdo estratégico. A cambio Escotet  señaló a Fernando Vidal el camino de la profesionalización y le puso deberes al nuevo consejo. 

El plan exigido se tenía que apoyar necesariamente en una due diligence y ejecutar las directrices marcadas por una consultora profesional, solvente y con experiencia en el mercado del fútbol. La empresa elegida fue Deloitte. Durante la realización del estudio encargado, los equipos financieros de Abanca y los nuevos ejecutivos del Depor trabajaron en silencio en un acuerdo más profundo. El crédito participativo de enero de 2019 fue solo un pequeño parche para solventar un problema urgente. 

Con el equipo en Segunda camino de la Segunda B fue preciso buscar un rescate. La respuesta fue la capitalización de la deuda y convertir en acciones. Reducir la losa deudora del club. Hubo que esperar hasta julio de 2020, fecha en la que Abanca se convirtió en nuevo accionista mayoritario. Se hizo con el 78% de la propiedad. Ninguna empresa coruñesa, gallega, nacional o internacional tuvo el arrojo de atreverse a dar apoyo al club y en el alto nivel de compromiso. En el caso de Abanca, la conversión de 35 millones de euros de deuda en acciones supuso el tercer respaldo significativo de capital. El primero lo firmó con Tino Fernández al conceder un crédito de 45 millones para evitar la asfixia del fisco.
 
Resultados económicos

El desastre económico sobre el presupuesto previsto se verá en febrero cuando se aprueben las cuentas. Se estima que las pérdidas de la temporada 19/20 rondarán los 500.000 euros. Pero el problema que ocupa la cabeza de los ejecutivos del club es de dónde sacar el dinero para cubrir un presupuesto de 13 millones. 

Unas cuenta que han tenido que contemplar gastos no previstos entre los males causados por la pandemia y las continuas bombitas económicas que caen sobre los gestores constantemente, y que tienen que resolver, improvisadamente, a su paso. Para cuadrar el presupuesto actual, el Depor tiene que sacar de debajo de los piedras entre 6 y 7 millones.

Lo que no sabía Escotet, cuando aceptó la operación de rescate del Deportivo, es que el club es como un huevo Kinder, es decir, siempre lleva sorpresa dentro. Aunque más que un ‘huevo Kinder’, como una matrioshka. Dentro de cada figura rusa hay un roscón de reyes donde siempre aparece la figurita que le hace acreedor de pagar el pastel.

Para este ejercicio se han encontrado con una sentencia judicial de casi 400.000 euros a favor de la constructora López Cao, por unas obras realizadas en el Playa Club. Además, Vidal ha tenido que devolver a la LFP un potosí en derechos de televisión. La culpa de esa devolución la lleva la crisis la Covid-19. La Liga, al cobrar menos de lo previsto por la venta de los derechos de televisión ,hizo un recálculo a todos los clubes. Al Depor le corresponden 300.000 euros. 

Frentes judiciales
Al rosario de juicios perdidos, en los tribunales de lo social hay que sumar el del ex entrenador José Luis Devesa y otros imprevistos más pequeños, como el pago de una vieja e importante factura por consumo de luz en Abegondo. En total, un millón y medio de euros en imprevistos. Además, este 2021 no se preven ingresos por taquilla, salvo los 50 euros aportados por los socios que retiraron el carnet como muestra de apoyo, el pasado verano. Un año normal la venta de abonos y entradas representan entre 6 millones y 7 millones. 
La publicidad se ha reducido en un 75% respecto al año pasado. 

La venta de Diego Rolan por cuatro millones de euros se frustró con la pandemia en el último momento. El mercado del fútbol está seco hasta para los grandes clubes de la Liga, y casi todos se apuntan a la política financiera de nadar y guardar la ropa. Que Rolan siga en el club coruñés supone un costo importante, ya que su salario actualmente supera el millón de euros brutos. 

Esto significa que el Depor en el ejercicio 2020/21 parte con casi 10 millones de euros menos en la partida de ingresos y sigue teniendo casi los mismos gastos expansivos. De ahí que para el mercado de invierno, el club no cuente con recursos propios para reforzarse, salvo alguna operación imaginativa de último a hora. 

La inviable situación económica del club, camino de la quiebra, sólo la salva su socio financiero, que no esperaba tal catástrofe. Abanca, como propietaria, es responsable de las cuentas y se ha encontrado en la obligación de tener que seguir rascándose el bolsillo para cubrir las contingencias sobrevenidas. 

¿Proyecto de viabilidad?
Para responder a esta pregunta hay que volver a la única rueda de prensa de Juan Carlos Escotet en la que ha hablado sobre el Depor y recordar cómo reiteradamente repitió la palabra “profesionalización”. Y la respuesta está en la consultora Deloitte, empresa que se encargó de analizar la situación patrimonial del Depor, el mercado, y las alternativas de negocio que le quedan al club para sacar la cabeza a flote.

La apuesta de Abanca por el Depor ya es un hecho materializado. Ha colocado a su hombre de negro en el club para controlar y supervisar todo movimiento de capital y cualquier decisión estratégica que se lleve a cabo. A diferencia con otros años, las cuentas del club están supervisadas por un ejecutivo bancario instalado dentro de la gestión del club. En la Junta de febrero será consejero formalmente, aunque en la actualidad ya ejerce con tal, además de ser director general del club. Las cuentas están auditadas y supervisadas. 

El Depor pertenece a un banco y los bancos están vigilados a su vez por el Banco de España.  Además, el club está auditado por la consultora KPMG.

Deloitte ha elaborado un informe sobre cómo tiene que ser el nuevo Depor y el plan ya ha comenzado a ejecutarse. Tiene un cronograma, objetivos y plazos que se están siguiendo rigurosamente y que se están supervisado día a día, semana a semana, en diferentes comisiones ejecutivas. Los consejeros tienen que dar explicaciones y elaborar informes escritos periódicos.

El Deportivo capea la ‘tormenta’ perfecta