domingo 29.03.2020

Lo que de verdad importa

Esta situación no es un receso que pide un entrenador de baloncesto de un partido, para dar un minuto de descanso a los suyos, darlas consignas necesarias y regresar a la cancha. No es el descanso de un partido de fútbol, con charla en la caseta y vuelta de los onces al verde. 

No estamos jugando y valorando el placer de participar, aquí solo se contempla ganar y en ello estamos poniendo todas las energías, pero sin movernos de casa. Puede que estemos acostumbrados a hacer deporte. A lo mejor tú eras uno de esos runners que no se perdía una carrera popular o estuviste en la carrera de la mujer. O te encanta salir a pasear todos los días o coger la bicicleta y sentir el viento en la cara.Este tiempo de espera, parados, que estamos viviendo, saca lo mejor y lo peor de nosotros como sociedad. 

Después de días escuchando a algunos olímpicos quejándose de que no podían entrenar, reconcilia oír a deportistas como Ana Peleteiro, que dejaba en un segundo plano los Juegos para hablar de la importancia de la salud y de que las personas infectadas se curen y, de sobre todo, frenar la curva.

Todo lo demás no importa, decía. Y qué cierto es, en el contexto en el que vivíamos antes en lo que todo era efímero, de nada disfrutábamos y vivíamos y consumíamos a toda velocidad, estamos ahora obligados ahora a frenar. Puede que olvidásemos antes que lo único que importa es la salud. Esa que pide la atleta gallega que regrese, pese a la suspensión de Juegos, de Ligas y de lo que sea. Porque nunca debemos olvidar lo que de verdad importa.

Lo que de verdad importa
Comentarios