martes 20.08.2019

JUEGO LIMPIO Y RESPETO

Cada fin de semana se disputan cientos de partidos de diferentes disciplinas deportivas. Competiciones federadas que van desde edades más tempranas hasta categorías senior. Quedándonos en el amateur, ya que el profesionalismo tiene sus obvias diferencias, hay una serie de mínimos que se dan por sentados, como son el respeto por el rival y las reglas en el campo de juego (y en la grada) y el juego limpio.

Cuando en un partido hay déficit de esto asistimos a espectáculos deplorables que nada tienen que ver con el deporte y que son fieles muestras de lo que no se debe hacer. No hay nada más sonrojante que ver como los jugadores no se respetan en la cancha, los aficionados se dedican a insultar a los árbitros o los propios deportistas hacen trampas, simulan agresiones o tiran de ‘juego sucio’ para hacer que el choque sea más ‘bronco’.

"Excusarse en que el otro no nos deja ganar cuando perdemos es, además de una falacia, un flaco favor para los deportistas. Y un mensaje equivocado de lo que se van a encontrar en la vida"

Hace unas semanas durante un partido entre jugadores de 15 y 16 años ocurrió algo curioso. La diferencia entre ambos equipos era abrumadora y era ya abultada en el marcador en el descanso. Esto no quiso decir que en la segunda parte el equipo que iba ganando dejase pasar a su rival o no defendiese, al contrario, mantuvo la intensidad durante toda la contienda.

Desde la grada, no obstante, no entendían la actitud y algunos acusaron al equipo contrario de no practicar juego limpio. La pregunta es, ¿qué es para esos padres y madres el ‘fair play’? Que, visto que el equipo de sus hijos es inferior, ¿el rival tiene que dejarles marcar, no presionar y pasar de competir? Básicamente que el deporte no sea un ‘choque de fuerzas’ sino una medida orquestación.

Estamos hablando de un equipo de formación, con integrantes que se acercan a la mayoría de edad, que tienen que aprender que  a veces se gana y otras se pierde y que no hay nada de malo en ello. ¿Qué enseñanza hay en que el otro se inhiba de defender? ¿Que en la vida cuando algo no salga como esperas tienes derecho a clamar por esa injusticia y pedir que las cosas cambien?  Por supuesto, pero no esperes que siempre estas truequen. Muchas cosas que te pasen serán injustas y no podrás hacer otra cosa que aguantarte.

Asimismo, estos progenitores olvidan que, precisamente el equipo rival, demuestra respeto por su contrario manteniendo la competitividad. Lo contrario sería incluso penoso. Nadie querría jugar contra un equipo que, por ejemplo, tuviera las manos atadas. Esto es lo mismo, el oponente tiene todo el derecho a ponernos las cosas difíciles y a vencernos de forma clara si así lo merece.

La derrota no debilita, forja el carácter, nos ayuda  a afronta mejor las adversidades mejor, nos enseña que no siempre se gana. Excusarse en que el otro no nos deja ganar cuando perdemos es, además de una falacia, un flaco favor para los deportistas. Y un mensaje equivocado de lo que se van a encontrar en la vida a veces.

JUEGO LIMPIO Y RESPETO