domingo 08.12.2019

Temporales

Después de este ciclo de temporales que hemos sufrido, nos llega un tiempo para ver el horizonte de una forma más profunda. Un cambio de tercio climatológico proclive para iniciativas emprendedoras.  
Aunque peque de ingenuo, señalé  desde que la cuestión clasificatoria se puso cuesta arriba y sin visión de un futuro prometedor, que la solución pasaría por una conjunción de fuerzas de todo el deportivismo. Muy difícil, pero nunca imposible.

Leía estos días en la prensa sevillana que las dos facciones accionariales del cuadro del Sánchez Pizjuan, históricamente irreconciliables, habían llegado a un acuerdo para la estabilización de la Entidad. Un ejemplo muy claro de que cuando se quiere se puede lograr. Miren ustedes la versión política de Pedro y Pablo.

Pues eso… seguimos dando tumbos en las catacumbas clasificatorias y nadie mueve un dedo en el aspecto ambiental. El sufrido seguidor blanquiazul sigue en su particular terapia para la regulación de sus sentimientos y poder, en cada jornada que pasa, recopilarlos y generar la ilusión necesaria para arropar al equipo sobre el césped.

El camino hacia la asamblea anual se intuye lleno de impurezas colectivas. Yo creo que todo esto se podría hacer mucho más eficiente de lo que se hace. Las “guerras” fratricidas suelen dejar daños irreparables.

Cambio el tercio y me adentro en una de las competiciones con más tradición del ambiente futbolístico español, la Copa del Rey. El “amigo” Rubiales aplicando una gran dosis de generosidad con los “pobres”, decidió que los emparejamientos fuesen abiertos desde las primeras eliminatorias, propiciando choques directos entre equipos de tercera y primera división. Toda una sinfonía económica de ayuda a los clubes más limitados. Podría sonar bien, hasta que la “trompeta” dejó de sonar. De buenas a primeras, los “hombres del saco” de la federación llegaron a los campos de los equipos de tercera para abrir su particular informe sobre el estado de los mismos. En un altísimo porcentaje estos no autorizaban la disputa de los partidos, por diversas causas.

El impacto para directivos, jugadores y aficionados de estas pequeñas localidades fue brutal. El gozo en un pozo. 

Puedo entender que existen unas normas de espectáculos que impiden por seguridad tales celebraciones de eventos, o que por la televisión no haya luz suficiente… Pero entonces para que meten en el lio a esta sacrificada gente.

El caso del Bergantiños es para nota. Un Club histórico que lleva compitiendo a nivel nacional año tras año, resulta que ahora su instalación deportiva no reúne los requisitos necesarios para poder recibir a un equipo de primera división.

Ya se lo pudieron advertir antes de meterlos en el bombo y encima el Deportivo, alegando cuestiones de siembra, le deniega la opción de poder jugarlo en Riazor.

La conclusión que saco de todo esto, es que siguen existiendo los de primera, los de segunda y los de tercera. Nunca mejor dicho, cuestión de clases. ¿O no?. ¿Ustedes que piensan? .

Finalizo con un apunte sobre el tema del seleccionador nacional de fútbol. Primero fue el despropósito de la Eurocopa con el despido de Lopetegui y ahora la batalla de egos de Luis Enrique y Moreno. Les trasladan a los aficionados un problema personal que no les afecta lo más mínimo. Conclusión: Todos para casa y que empiece otro espectáculo. 

Como siempre un placer 

Temporales
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