sábado 24.08.2019

Obsesión

La pasada semana leía un artículo que le dedicaban, indirectamente, a los futbolistas de élite. Más concretamente hacia unas declaraciones que realizó el jugador del PSG, el argentino Di María y donde sacaba a colación una visión propia, muy particular, sobre su vida en el deporte de alta competición.
Me llamó especialmente la atención, una vez más, que gente que no tiene al deporte ‘profesional’ como referencia, lo utilice como arma arrojadiza cuando pretende liberarse de sus traumas sociales.
Desde su visión, Di María exponía la dureza que supone vivir en un mundo tan competitivo. Sus propias interioridades.
Ante este posicionamiento, la respuesta escrita pasaba por ‘agredir’ su privilegiado estatus de deportista. Sus posicionamientos, tanto económicos como sociales, no le permitirían mostrar una cara oculta de la vida. Es curioso ver que determinada gente que presume de su liberalismo social no consiente moralmente que un deportista muestre públicamente su otro yo.
¿Di María no tiene derecho a sufrir alguna depresión o sentirse frustrado por situaciones personales que le lleven a adoptar este tipo de conceptos?
Es decir, que por ganar determinado dinero, que lo hace de forma totalmente lícita, debe quedar en manos de cualquier comentario sectario. Y como resulta en este caso, no de cualquiera.
¿Por qué un deportista? Acaso el mundo del cine, del espectáculo no está lleno de ejemplos de vida trucados? 
La droga, el sexo, el alcohol… Rompen innumerables situaciones de vida. Pero qué curioso, el objetivo fácil se lanza al icono deportivo. Una peniña.
No comparto actuaciones ni del Sr.  Rubiales ni del Sr. Tebas. Pero lo del máximo responsable federativo me rompe los moldes. Si les digo la verdad, no entiendo a dónde quiere llevar el fútbol español. La demagogia es la peor arma que se puede emplear para llegar a ser un buen estadista. 
¿Y lo de su vicepresidente…? Escuchen, si pueden, la actuación que tiene en la rueda de prensa posterior a conocer el fallo del juez por el tema de los horarios. Todo un ‘terremoto’ a la buena educación y a la moderación.
La pasada campaña me cansaba de exponerles que uno de los principales problemas de aquel Deportivo, era que tenía que correr más como punto de partida. Hace unos días David Simón, en rueda de prensa, ratificaba mi reiterada opinión: “Este año tenemos equipo para correr más”. Me quedo mucho más tranquilo, debieron escuchar mis plegarias.
Finalizo… No me extraña que el Sr. Del Pozo este intranquilo, viendo las ganas que le tienen algunos, es como para echarse a temblar, pero ya se sabe… Va en el cargo y en el sueldo. 
Como siempre un placer.  

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