martes 20.08.2019

GRUPO UNIDO...

Me pongo en el sitio del presidente del Deportivo y la verdad es que debe estar sintiendo una impotencia organizativa de alto voltaje.

Todo el esfuerzo que viene realizando, conjuntamente con sus compañeros de ‘viaje’, para recomponer la estructura social y económica de la entidad, no está teniendo sus frutos sobre el terreno de juego. Habrá quien diga, el secretario técnico por ejemplo, que se sigue en primera y que eso ya, de por sí, es un gran éxito.

Pero la cuestión, no solo viene dada por las matemáticas. Aquí se vive, también, de las sensaciones y de los sentimientos.

Tras aquella famosa tarde en Barcelona, donde se estuvo con los dos pies en segunda, se intuía que todo aquello serviría para sentar las bases de un equipo sólido y rocoso, sobre todo en cuestión de personas. Atraer gente comprometida y que diera pasos al frente.

Pero pasa el tiempo y la vida sigue con los mismos derroteros. La demagogia sigue imperando. A lo vivido frente al Bilbao el domingo, se unió la bronca entre Arribas y Andone. Pero tranquilos, que no pasa nada. Rápidamente desde dentro del vestuario salió la sintonía de siempre: “El grupo está bien y unido”, “No creo que haya que darle más importancia a un calentón”, “El rifirrafe son cosas que han pasado en todos los equipos”.

Pero un servidor, entiende el compromiso de otra forma. Aparte del profesionalismo bien entendido, está la identificación hacia un proyecto. Si no la hay, es cuando surgen los problemas.

Un fiel reflejo a todo lo expuesto, es lo vivido, este pasado fin de semana, con la selección española de baloncesto.

Cuando un grupo de personas asumen la responsabilidad de sacar adelante un reto, todo resulta más fácil. Tras las circunstancias vividas entre Euroliga y FIBA, los jugadores convocados para participar en la clasificación del Mundial, fueron catalogados como de segunda hornada. Hecho, que motivó una reacción en cadena de orgullo y motivación, con un resultado que realmente deja patente que cuando se quiere, se puede. O por lo menos, generar la sensación de intentarlo para satisfacción de sus seguidores

Esta situación debería hacer reflexionar a los jugadores deportivistas, realizar un examen de conciencia colectiva y buscar su propio reto.

Es hora, mirando a lo que tienen detrás, de dar un salto de entrega. No se puede seguir dando pasos hacia el abismo, pues un día no serán capaces de quedarse en el alambre.

Aprovechen ustedes el “chollo” de Club que tienen, unas instalaciones magníficas, disponer de un Presidente con capacidad para hacerles crecer y una afición que se vuelca. No hacerlo así, refrendaría lo que pienso, que ustedes dejan pasar el tiempo sin pensar en la trascendencia de sus actuaciones.

Como siempre un placer.

GRUPO UNIDO...