Domingo 22.04.2018
Pablo García-Ramos
00:31
22/12/17

SOLO ANTE EL PELIGRO

SOLO ANTE EL PELIGRO

El pasado jueves partía desde La Gomera la Talisker Whisky Atlantic Challenge (TWAC), una regata que reúne a 27 botes con el objetivo de cruzar el océano a remos. La salida tuvo que retrasarse debido a las malas condiciones del mar, algo que todavía padecen las embarcaciones que han tomado la salida rumbo a América.

Dentro de las categorías que establece la organización de la prueba, compiten embarcaciones tripuladas por cuatro, tres, dos o un solo remero. Entre estos participantes se encuentra el único proyecto español que participa en la TWAC: ‘El Remolón’, un bote de siete metros de eslora atracado en Sada y tripulado por el coruñés Jorge Pena (1964) y el madrileño Jesús de la Torre (1953). Entre los dos marineros suman 117 años.
La previsión inicial era que los vientos alisios –dominantes en esas latitudes durante esta época del año- favorecieran la travesía.

La realidad es muy distinta ya que las malas condiciones del mar han obligado a abandonar a dos embarcaciones pero también ha supuesto que uno de los tripulantes de ‘El Remolón’ se haya visto obligado a renunciar a su sueño. Jesús de la Torre ha tenido que ser evacuado el sábado por el yate de la organización de la carrera debido a que su estado de salud le hacía imposible continuar la singladura, una aventura que le ha dejado huellas del sufrimiento en su propio cuerpo. Sin duda un golpe moral para el principal promotor y animador del equipo en esta apasionante aventura transoceánica.

Esta circunstancia ha llevado a que Jorge Pena continúe la regata en solitario tras solicitar y obtener el permiso a la organización de la TWAC.  Esto le exige resetear todos los planteamientos preliminares (turnos de remada, horas de descanso, tareas a bordo, etc.) y reinventarse para conseguir llegar a la costa americana.

El escenario es complicado y no sólo para ‘El Remolón’. En recientes comunicaciones, Jorge hablaba de olas como montañas que no le daban tregua obligándolo a navegar casi en modo supervivencia. En la escala Douglas que clasifica los diferentes estados del mar del 1 al 10 tomando como referencia el tamaño de las olas, a 250 millas náuticas de La Gomera la situación es de arbolada (escala 7) con “olas altas de seis a nueve metros, densas, blandas de espuma en la dirección del viento y el mar empieza a romper. El agua pulverizada dificulta la visibilidad”. Un cuadro difícil de imaginar dentro de un pequeño cascarón en medio del Atlántico y sin más ayuda que los remos.

Para añadir más épica al suceso, ‘El Remolón’ ha tenido complicaciones con la bomba automática para achicar el agua que entra en la cubierta del bote lo que ha provocado a utilizar la bomba manual, menos eficaz y más trabajosa.

Pese a todas estas complicaciones, ‘El Remolón’ está cumpliendo con el plan previsto en cuanto a millas navegadas. Los últimos días ha avanzado alrededor de 50 millas náuticas situándose en un más que meritorio 19º lugar de la clasificación general, teniendo en cuenta que compite al lado de botes con cuatro, tres y dos tripulantes. No olvidemos que pese a ir en solitario sigue concursando dentro de su categoría de dos remeros (pairs) en la que se encuentra en la 6ª posición de un total de 8 embarcaciones.

Coinciden en señalar quienes conocen esta competición que los diez primeros días son los más críticos. Suponen un tremendo esfuerzo de adaptación mental y física al espacio, al esfuerzo y al cansancio. Una vez superado este período las posibilidades de éxito -que no son otras que llegar a meta situada en La Antigua-, son muy elevadas. Ánimo ‘Remolón’!

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