viernes 22.11.2019

Ante una amenaza real

Pocas noticias esperanzadoras sobre la ansiada recuperación del Depor. Pocas por no decir que son malas. Diez puntos en catorce partidos son para empezar a pensar que el equipo no está donde debería de estar situado el sexto presupuesto de la categoría. Resulta difícil entenderlo pero los jugadores que forman la plantilla de esta temporada no han demostrado –ya digo en catorce encuentros- su calidad. Y no será por falta de entrenadores, dos en lo que va de campaña.

Pocos imaginaban que transcurrido más de un cuarto de liga las cosas iban a estar así pero son cada vez más las voces que piensan que el mayor reto del Club es salir de la zona de descenso y olvidarse de objetivos más altos. Con más de la cuarta parte del campeonato consumido los números son escalofriantes: un solo partido ganado, siete empates y seis derrotas.

Pensemos que en las tres últimas campañas el descenso a Segunda B se situaba alrededor de los 50 puntos, lo que significa que mucho deben de remar los blanquiazules para no verse abocados a perder la categoría. Ni mucho menos que eran los objetivos iniciales pero la realidad contundente.

Cierto es que hay algún motivo para el optimismo. En las dos últimas jornadas se han conseguido dos empates fuera de Riazor. En esos partidos se mostró una menor vulnerabilidad defensiva, un elemento que puede marcar un cambio rumbo ya que es junto al Mirandés el equipo más goleado del campeonato. La falta de puntería ante la portería rival tampoco mejora mucho la situación siendo el segundo conjunto menos goleador. Este domingo contra el Elche y con el flanco derecho de la defensa de baja, toca confirmar esa leve mejoría de resultados, que no de juego, que pudimos ver en los últimos encuentros. 

Hay que tener en cuenta que los ilicitanos se muestran más eficaces lejos del Martínez Valero así que en esta ocasión los aficionados deberán mostrar su apoyo de manera incondicional a un Depor en depresión.

Va siendo hora de que Luis César empiece a encontrar la tecla que sea capaz de devolver a su equipo a donde le corresponde por presupuesto e historia. Encontrar un once titular fiable, empezar a ver un esquema de juego reconocible y conseguir el compromiso de los jugadores en el campo deben de ser los primeros síntomas de esa anhelada recuperación.

@pgarcia_ramos

Ante una amenaza real
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