Mucho que decir, nada que contar
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Mucho que decir, nada que contar


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La frase pronunciada por Arsenio Iglesias, felizmente homenajeado por el Ayuntamiento coruñés al filo de la cuarentena, ilustra la actualidad deportiva. La suspensión de las competiciones y de los entrenamientos en todas las modalidades deportivas es una muestra de que estamos en una situación de guerra.

Al margen de las competiciones domésticas, los eventos internacionales más importantes que se van a disputar en verano han sido aplazados. La Eurocopa, Roland Garros, Champions League y un largo etcétera posponen las fechas de celebración. El aplazamiento de la Eurocopa abre un nuevo margen para que se pueda completar el calendario liguero en verano, si hacemos caso a las previsiones más optimistas. Lo cierto es que las decisiones son imprevisibles a día de hoy.

Llama poderosamente la atención que el COI se desmarque de las recomendaciones sanitarias y mantenga su empeño sobre la conveniencia de seguir adelante con las fechas de celebración de los Juegos Olímpicos de 2020. Parece comprensible que en el mes de agosto haya remitido el riesgo de coronavirus en algunos países -que no en aquellos donde apenas se ha extendido- pero en ningún caso los deportistas llegarán en condiciones óptimas de rendimiento. Sin duda, los JJOO de Japón encierran una serie de inversiones y compromisos económicos ineludibles para que los miembros den su brazo a torcer pese a las quejas de los principales protagonistas, que no son otros que los atletas, incapaces de prepararse para la cita.

La prioridad de la salud pública sobre el resto de acontecimientos ha llevado a los países de nuestro entorno, con alguna arriesgada excepción, a habilitar una de una cantidad ingente de recursos económicos para paliar un destrozo económico de dimensiones imprevisibles, que generará esta pandemia. Las autoridades sanitarias y los gobiernos nacionales conminan a los ciudadanos a que permanezcan en casa a la espera de nuevas instrucciones. Es por esta razón que las recomendaciones de Juan Antonio Samaranch Jr, Vicepresidente Primero del Comité Olímpico Internacional, animando a los deportistas a que se entrenan para los Juegos, resultan incomprensibles e inapropiadas.
Se atribuye a san Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuitas, la frase: “En tiempos de tribulaciones no hacer mudanzas”. Pues eso, seamos sensatos y no tratemos de buscar soluciones particulares para combatir al virus. Todos en casa.
@pgarcia_ramos

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