jueves 22/10/20

Fútbol no profesional

S e abre el telón en Segunda B con muchas incertidumbres derivadas de la prolongada situación de pandemia que amenaza la posibilidad de terminar esta competición. Las medidas de seguridad aplicadas por la Liga de Fútbol Profesional (LFP) no se aplican en esta división. El Consejo Superior de Deportes rebaja a opcional la exigencia de realizar PCRs en el fútbol no profesional y, en caso de realizarse, serían los clubes quienes costearían esas pruebas. Primer mensaje directo sobre el escenario en el que se mueve el Depor: esto no es deporte profesional, algo complicado de entender cuando la estructura del RCD es de primera y los sueldos de los jugadores son algo más que buenos para la categoría.
Por tanto, es fácilmente factible que vuelvan a aparecer situaciones en las que la evidencia de contagios en un equipo imposibilite disputar los partidos llegando a paralizar la competición, incluso hasta podría darse la situación de suspenderla o dictaminar soluciones incoherentes como las aplicadas en la pasada temporada que dio como resultado una competición de 102 equipos.
Otra de las dudas que genera la categoría es la posibilidad de ver los partidos por televisión ya que los derechos de retransmisión no están incluidos en el convenio que firma la LFP con los operadores. En la B cada uno va por su cuenta.
Pero la medida más contradictoria es que en el futbol no profesional podrá asistir público al campo (5.000 en el caso de Riazor) mientras que en el fútbol profesional, que tienen unas medidas de seguridad sanitaria más estrictas y a quienes se les supone un mayor grado de cumplimiento, no podrán albergar aficionados en sus gradas. Insólito desde el punto de vista de la seguridad sanitaria.
En cuanto al aspecto meramente deportivo, el equipo coruñés parte como uno de los máximos favoritos para el ascenso. Esto quiere decir que saldrá con una presión añadida al ser el equipo a batir por el resto. Deberán tener los blanquiazules un plus de humildad para enfrentarse a equipos de menor entidad, en campos de césped artificial y contra jugadores muchas veces ‘rocosos’, por llamarlo de alguna manera. 
El toque de atención que recibieron en el último partido de pretemporada contra el Valladolid Promesas obliga a mentalizar a los futbolistas que este año esperan tiempos duros en los que nada hay ganado y mucho hay por perder. La capacidad y rapidez de adaptación a la nueva categoría va a ser fundamental para los pupilos de Fernando Vázquez.
@pgarcia_ramos

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