viernes 27/11/20

Un fantasma sobrevuela Riazor

La noche del pasado lunes se cerraba el mercado de fichajes en la competición española. El Depor disponía de dos fichas para completar su plantilla y conseguía reforzar la defensa con la contratación del defensa central Derik Osede procedente del Numancia. La otra plaza se completó de manera inesperada con la incorporación de Diego Rolan.

Es curiosa la trayectoria del delantero uruguayo, ligado al Club desde 2017 pero de quien juran que no lo han visto pisar la ciudad. Bueno, creo que ese mismo año hizo un viaje relámpago para posar con la camiseta del Depor que nunca se llegó a enfundar.

Fichado en 2017 en una rocambolesca operación a tres bandas entre su equipo, el Girondins francés, el Depor y el Málaga, club en donde jugó cedido ese año. Su única aparición en Riazor fue para hacerle un gol al Deportivo con la zamarra malacitana. 

El descenso del Depor y la imposibilidad de hacer frente a su alta ficha en Segunda División obligó al cuadro coruñés a cederlo al Leganés. Su paso por el club madrileño no fue muy exitoso y en invierno se le buscó refugio en el Alavés, equipo que se desentendió de él al finalizar la temporada.

En septiembre de 2019 jugó cedido en el Bravos de Juárez en una operación en la que entraba Beto da Silva y en la que los mexicanos se reservaban una opción de compra con vencimiento el 30 de junio. 

Así las cosas y con la negativa del cuadro de Juárez de hacerse con sus servicios para esta temporada, se escucharon ofertas de equipos, especialmente franceses, para venderlo ya que atesoraba calidad para jugar en campeonatos de primer nivel. 

Las ofertas, según Richard Barral, llegaron pero eran insuficientes. La realidad es que a día de hoy forma parte del plantel blanquiazul para disputar la Segunda B.

Sospecho que el fichaje de este jugador estuvo marcado desde el principio como una operación comercial basada en moverlo de club en club para obtener un beneficio económico a su contratación. Del monto inicial del fichaje –en torno a los 5,5 millones de euros a pagar a partir de 2018- se “recuperaron” 1,5 de la cesión al Málaga, 1 del Leganés, 300.000 del Alavés, y 500.000 de la operación con el Juárez. 
Lo cierto es que la alta ficha del jugador parece inviable para que se ejercite en la B a pesar de la reciente declaración de Barral en la que afirmaba que se iba a invitar (o más bien exigir) a los jugadores que rebajaran su ficha este año. Y a esto se suma el agravio comparativo que podría ocasionar en el vestuario con aquellos futbolistas que se han mostrado comprometidos con el RCD para jugar en la B renunciando a ofertas de clubes de segunda y primera división. El tiempo dirá qué pasa con Rolan y si esas ofertas insuficientes que llegaron en su momento podrían haber sido óptimas.

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