Martes 16.10.2018
Manuel Losada 'Chollas'
13:12
14/03/18

Al palo largo (8)

LOS TÓPICOS DEL DELANTERO

En uno de esos partidos que ves los fines de semana; en un momento determinado, un delantero, en su afán por robar la pelota, mete el pie cuando y donde no debe y comete penalti. Este es uno de los detonantes, en cualquier barra de bar, taberna o grada que se precie, para empezar con los improperios y tópicos del estilo a: “Es que es un delantero y no sabe defender”, “La culpa es del entrenador por mandarle bajar”, “El delantero está para meter goles y no para salvarlos”...

En el mundo del fútbol hay un sinfín de “frasecitas” pero, en relación a la posición del delantero; la de no tener que saber defender, en el plano defensivo y la del “egoísmo del goleador”, en el ofensivo, en mi opinión, se llevan la palma.

Resulta innegable que el delantero tiene un papel importantísimo en el plano ofensivo de su equipo, ya solo, por su ubicación en el terreno de juego; pero, también tiene su relevancia en la otra faceta, la defensiva. El juego es un continuum y observamos como cada día cobran más importancia las transiciones en el fútbol actual. Por lo tanto, los delanteros; por su ubicación en el campo, como comentábamos, muchas veces son los actores principales en el inicio de dichas transiciones. En la defensiva, puede ser el primero en “cambiar el chip” y activar y dirigir a su equipo en la presión tras pérdida. En la transición ofensiva también puede tener un papel principal siendo el que asegure esas primeras evoluciones del contraataque o el que estire al equipo rival, reciba a la espalda de la defensa o al espacio con un desmarque de ruptura… Por consiguiente si, como comentábamos, son los primeros o muy relevantes en actuar en multitud de ocasiones en las transiciones defensivas (y ofensivas) pero, como algunos dicen, no tienen que saber defender…mal vamos.

Por lo tanto, como cualquier jugador de campo, un delantero debe saber defender (no al mismo “nivel” que en otros puestos) ya que tiene importancia su labor (defensiva) como la de cualquier otro. Tengo un amigo, que tiene la suerte (o no) de estar en el fútbol profesional, que me comentaba una vez sobre un delantero que tenían: “Nos lo tuvimos que “cargar” porque no era capaz de orientar bien la presión. Trabajamos mucho con él y nada; nos desarmaba todo. Increíble, cobra 2 millones de euros y no es capaz de orientar bien la presión”. No hay más preguntas señoría.

Otro tópico que también me tiene fascinado (ironía), en relación a los delanteros, es el comúnmente conocido como “egoísmo del delantero o del goleador”. Este se da cuando el delantero de turno tiene una ocasión clara de gol y; teniendo diferentes opciones de pase claras o incluso a un compañero solo para “empujar a la red” el balón, decide ser egoísta y “jugársela” él solito. Eso sí, siempre encontrará el defensor de causas perdidas de turno que lo justificará argumentando que es “normal” porque es delantero y el delantero… pues tiene que ser egoísta. Ante tal argumento de peso me encantaría preguntarles si ¿Están queriendo decir que todo un equipo está corriendo todo el partido a destajo, peleando cada balón como si fuese el último, llevando golpes en cada disputa… para que; cuando el equipo, después de mucho esfuerzo, consiga tener una oportunidad clara de gol al delantero le dé por tener un arrebato de egoísmo? Gracias, “compañero”.

En mi opinión el delantero, al igual que cualquier otro jugador en cualquier situación, debe elegir siempre la mejor opción y esa no pasa por ser egoísta si hay posibilidad de pase claro. ¿Os imagináis a un portero que cuando le llegue el balón a los pies,le entre un arrebato de egoísmo (como la del delantero) y decida ponerse a correr contra el delantero rival y decida “jugarse” un regate? Resulta innegable que tiene tan poco sentido una cosa como la otra; en las dos, la toma de decisiones es totalmente errónea.

Abrazo de gol para todos/as.

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