sábado 14.12.2019

Del estadio del Girona hay que regresar mañana con los tres puntos en juego; no queda otra

No es de ahora, por el 1-1 del domingo, porque lo vengo diciendo desde hace tiempo, tanto en la pasada campaña como en la que estamos viviendo. El Real Club Deportivo de La Coruña es algo especial, además de centenario, campeón de Liga en Primera, dos Copas del Rey y tres Súper Copas, un historial que para sí quisieran muchos equipos españoles. Pero con la llegada de Carmelo del Pozo, como director deportivo, la cuesta abajo va en picado. En mí larga vida siguiendo y viviendo al Deportivo jamás viví una situación similar. Por eso viví, frente al recién ascendido Mirandés, una respuesta del graderío que no había visto hasta ahora. Creí en Juan Antonio Anquela, y sigo creyendo, por su experiencia en Segunda, hoy LaLiga SmartBank, y lo dejó bien claro la otra noche, “trabajaré mientras pueda y me dejen”. Está muy claro..

El primer tiempo frente al conjunto burgalés es para borrarlo del historial deportivista, sin ambición, sin ganas, sin puesta a punto física. Sentía vergüenza viendo aquel espectáculo hasta que el modestísimo Mirandés nos endosó el primer gol que, de alguna manera, contribuyó a que despertaran los blanquiazules, pero poco más, ya que parecen agarrados al empate y poco más.

Antes de que la situación siga en picado, la directiva tiene que tomar las riendas de la entidad y cortar por lo sano. Paco Zas cuenta con gente a su alrededor con categoría y conocimientos que parecen haberse olvidado en el historial blanquiazul. 

Demorar la actuación podría causar una auténtica masacre. Claro que me duele el haber llegado a esta situación, pero hay mucha liga por delante para recuperar las páginas brillantes que debía de haber escrito ya nuestro Deportivo. En Montilivi Anquela tiene capacidad, sin intervenciones de esos lamentable adyacente que tanto daño han causado en el deportivismo,, para enmendar tantos errores y poder, por fin, componer ese once que sí se puede armar si se lo propone. El rival no será fácil, pero no asusta el que ande un poco más arriba en la tabla con 3 puntos más (10 por 7) que nuestro Depor.

No queda otra que salir a ganar, pero con la cabeza bien sentada y la capacidad de entrega sin límites, Aún se puede mejorar mucho. ¡Forza Depor!  

P.D.- Tras lo que he visto y oído estos días me viene a la memoria una sentencia que me soltó un viejo amigo muy deportivista y centenario fallecido que se fue, dejando atrás grandes gestas, como portero, tanto en el Depor como en el Real Madrid, y un montón de años entrenador blanquiazul, “van mal las cosas cuando miembros de la directiva y adyacentes buscan hablar con los jugadores e incluso permitirse diseñar alineaciones”. ¡Qué razón tenía mi querido y recordado Rodrigo García Vizoso! Y eso es lo que está viviendo nuestro Deportivo.

Del estadio del Girona hay que regresar mañana con los tres puntos en juego; no queda otra
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