viernes 06.12.2019

Una incógnita

Este fin de semana comienza en serio la competición futbolística en España, en todas sus categorías nacionales. Por supuesto, también lo hace en la Segunda División. Y en esta categoría va a militar por segundo año consecutivo e Deportivo, que vio cómo se frustraba a última hora de la temporada pasada el ansiado ascenso de forma un tanto incomprensible. 
Pero hay que pasar página, y pensar en lo que se viene encima, que no es otra cosa que una gran exigencia de 42 jornadas, en la que caben pocos desfallecimientos, según quedó demostrado hace poco. Todos coinciden que la Segunda es muy complicada, porque la igualdad es la principal característica y porque, al menos de salida, aspiran al ascenso un nutrido número de equipos. Un dato revelador es que de los veintidós que conforman ‘la B’, diecisiete han estado en algún momento de su historia –algunos, recientemente– en la máxima categoría. Tan sólo cinco no han jugado nunca en Primera: Ponferradina, Fuenlabrada, Alcorcon, Mirandés y Lugo. 
Naturalmente, todo este prólogo es porque uno de estos equipos es el Depor. Este año se presenta con un nuevo entrenador –el más viejo de la categoría–, Juan Antonio Anquela, ‘Anquelotti’, como le llaman algunos. Hará 62 años el próximo septiembre, pero desde que llegó fue el primero en tratar de contagiar optimismo a su alrededor, al observar cómo estaban las cosas después de la ‘desfeita’ de Mallorca. Los que han visto poco o mucho la manera de jugar de sus equipos cuentan que, por encima de todo, la característica principal es darlo todo en el campo (un tópico, pero también una realidad). Hablan de que sabe sacar rendimientos de los jugadores, con buen trato pero con energía. Le han apodado, también, ‘el Cholo Simeone de Segunda’, y por ahí van los tiros. 
Seguramente, la idea de Anquela es ofrecer el rendimiento que el Deportivo mostró ante el Betis, partido tras el cual los aficionados salieron más esperanzados de cara a la temporada que cuando entraron en Riazor. Presión, apoyos a los compañeros y continua movilidad fueron las principales características del equipo, aunque para que eso dure las 42 jornadas ligueras hay que tener una plantilla más numerosa y más competitiva.  Por eso, los últimos días, el técnico se ha preocupado de recordar públicamente a la directiva de Paco Zas que necesita algo más para apuntalar el equipo, y que espera que se lo den en lo que resta de mes de agosto. 
El Deportivo abre la competición el domingo frente al Oviedo. Merced a este nuevo calendario, su enfrentamiento contra los asturianos en la segunda vuelta no será em la primera jornada sino en 33. Lo mismo ocurre en la última fecha liguera, frente al Fuenlabrada. En la primera vuelta jugará en la 14. Y, por ejemplo, contra el Lugo, los deportivistas se enfrentarán en las jornadas 18 y 30. En realidad, se trata de un calendario que desconcierta a los aficionados, que no sigue para nada las pautas de los anteriores y que es muy difícil de memorizar. Pero la moda va por ahí y las otras categorías nacionales también experimentarán las nuevas aplicaciones informáticas que ha presentado Rubiales. 
Llegó la hora de la verdad y el Depor tiene la obligación de luchar contra la opinión generalizada que lo sitúa al final en medio de la tabla clasificatoria.

Una incógnita
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