Lunes 24.09.2018
Andrés Ríos
17:11
10/04/18

De lo más normal

La sangre no llegó al río y hay que quitar importancia a lo que debiera de ser cotidiano. Que Tino Fernández bajase al vestuario en el descanso del último partido del Depor en Riazor lo veo correcto, lógico y normal. Mucho más cuando uno tiene claro que el equipo se está jugando la vida y da pena verlo sobre el mimado césped de Riazor.  
Lo que no entiendo es como el presidente no bajó antes para decirles a los profesionales lo que los aficionados piensan de ellos y, sobre todo, lo mucho que hay que luchar en los despachos para que puedan estar al día en los cobros. Que todo hay que decirlo.
Pero, en cualquier caso, cuentan que Tino no puso buena cara y le asiste toda la razón. Tanta como cuando Lucas Pérez pidió perdón a su público reconociendo que no ha estado a la altura de lo que se esperaba de él como goleador y que tampoco diera un paso al frente para liderar al grupo. La verdad es que fue decepcionante y él lo reconoce abiertamente, algo que le honra.
Pero si al resto, por cualquier motivo, le hubieran molestado las palabras del máximo dirigente blanquiazul, que traguen saliva y que miren las tristes estadísticas hasta la fecha de la competición liguera. De esta manera, si tienen una pizca de profesionalidad, les saldrán los colores.