viernes 7/8/20

El “prudente” Samaranch

El Comité Olímpico Internacional recordará a su presidente más emblemático
Fotografía de archivo tomada el 15 de marzo de 2006 que muestra al presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Juan Antonio Samaranch, tras ser honrado con la Medalla de Oro de la Ciudad de Madrid  | EFE/B. Echavarri
Fotografía de archivo tomada el 15 de marzo de 2006 que muestra al presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Juan Antonio Samaranch, tras ser honrado con la Medalla de Oro de la Ciudad de Madrid | EFE/B. Echavarri

Juan Antonio Samaranch era “un visionario”, aunque nunca habría adivinado una crisis sanitaria como la presente. Pero también era “muy prudente”, y por eso habría aprobado la decisión de aplazar a 2021 los Juegos Olímpicos de Tokio, porque para él “la salud de los deportistas era lo primero”.

“Fíjate que en el dopaje, aparte de en la trampa, él siempre ponía el énfasis en lo que suponía de perjuicio para la salud de los atletas”, recordó Pedro Palacios, colaborador durante décadas y biógrafo de Samaranch, de cuyo acceso a la presidencia del COI se cumplen hoy 40 años. Un día antes de que se conmemore un siglo desde su nacimiento en 1920.

“La decisión que ha tomado el COI de dejar pasar el tiempo, y en la que su hijo (Juan Antonio Samaranch jr) ha tenido un papel importante, él la habría aprobado. Sobre todo porque no sabemos cuál es la alternativa. Este riesgo sanitario a escala mundial no lo pudo prever ni la mente más lúgubre. En poco tiempo ha cambiado totalmente la visión de la jugada”, consideró Palacios, que comentó para Efe lo que queda del legado del séptimo presidente del COI en el actual Movimiento Olímpico.

Los problemas
Los boicots, el dopaje, la corrupción... Samaranch (Barcelona, 1920-2010) hizo frente durante sus 21 años de mandato -21 años exactos, porque también dejó la presidencia un 16 de julio- a distintas crisis. “Pero en ningún momento”, opinó Palacios, “tuvo que afrontar una situación como la actual, de estas dimensiones, en la que los Juegos estuvieran en peligro”.

Cuando el dirigente español llegó a la presidencia en 1980, en vísperas de los Juegos de Moscú, estos ya habían sido boicoteados por Jimmy Carter. Luego, el bloque soviético respondió con el boicot a Los Ángeles 1984. 

“Pero fue Samaranch el que desactivó el problema de los boicots”, apuntó Palacios. En Seúl 1988 las ausencias fueron testimoniales y desde los Juegos de Barcelona 1992, en los que Palacios fue jefe de prensa del comité organizador, la participación siempre ha sido plena.

Otra crisis grave que afrontó el presidente fue la corrupción en el organismo en torno a la candidatura de Salt Lake City a los Juegos de invierno de 2002. Seis miembros del COI fueron expulsados y tres dimitieron y Samaranch fue voluntariamente a declarar ante el Congreso de Estados Unidos.

“Otro se habría atrincherado, pero él quiso acudió a declarar y a explicar las reformas que había puesto en marcha”, dijo Palacios. Desde aquel escándalo se prohibieron los viajes de los miembros del COI a las ciudades candidatas.

El coautor de las ‘Memorias Olímpicas’ de Samaranch reveló que, pese a que la llegada de este a la presidencia olímpica fue fruto de una planificación de años, tras su elección “tuvo una crisis profundísima, lo que Jorge Valdano definió luego como ‘miedo escénico’”. 

Muy calculador
“Había tenido todo tan claro, había calculado su llegada a la presidencia tan al milímetro, que de pronto se dio de bruces con la realidad”, señaló Palacios.

Cuando acabaron los Juegos de Moscú el presidente del COI regresó en barco desde Odesa a Barcelona. 

“Lo quiso hacer así para descansar y tener tiempo de ordenar papeles, pero no encajaba mucho con él, que era hiperactivo, estar encerrado en un barco. Luego se fue a su masía en la Costa Brava y allí ya se tranquilizó y se sentó a hacer su lista de prioridades”, contó Palacios sobre un personaje muy querido.

Comentarios