lunes 16.12.2019

Póker de reinas

Una selección española de matrícula de honor arrolla a Francia y conquista Europa por cuarta vez, tercera en los cuatro últimos campeonatos continentales

Histórico: España es el primer país que revalida el título continental desde que la extinta URSS ganara diecisiete consecutivos entre los años 1960 y 1991  | ANDREJ CUKIC
Histórico: España es el primer país que revalida el título continental desde que la extinta URSS ganara diecisiete consecutivos entre los años 1960 y 1991 | ANDREJ CUKIC

La selección española se proclamó campeona continental por cuarta vez en su historia, la tercera en los cuatro últimos Europeos, tras firmar un partido casi perfecto ante Francia, que se cuelga su cuarta plata consecutiva. 

Los nervios típicos de un partido por el título no aparecieron por ningún lado en el arranque. Tras la canasta inicial de Epoupa, España empezó el recital: anotó sus seis primeros tiros, tres de ellos triples, todos de Xargay, para rozar la decena de ventaja (17-8). Valerie Garnier despetrtó a las suyas con un tiempo muerto, permiado con un parcial de 2-10 que obligó a Lucas Mondelo a imitar a su homóloga.

España regresó al parquet (mucho) más agresiva en defensa y recuperó el tino desde el arco; sendos aciertos de Ndour y Silvia Domínguez pusieron el 32-21 al final del primer periodo.

Frenazo y demarraje
El parón enfrió a las de Mondelo, que en el inicio encajaron un parcial de 2-10, con las galas anotando cómodamente en transición y en contraataque. Hasta que ingresó en pista Gil. Los minutazos de la pívot murciana a ambos lados de la pista relanzaron a la defensora del título, que con una canasta de Palau lograron una nueva máxima (42-29).

Garnier volvió a parar el partido, pero esta vez no le fue ta bien. Nicholls y Cruz elevaron a diecisiete (46-29) una renta a la que Francia, aferrada a Gruda como a un salvavidas, solo podría limarle tres puntos antes del descanso (50-34).

De nuevo el parón enfrió a España, que permitió que su rival anotase en la pintura (56-58). Pero volvió a pista Gil y se cerró la autopista sin peaje. Con Xargay tirando del carro y el resto aportando en todo, las aguas volvieron a su cauce (70-56) a falta de los diez minutos de la verdad.

Bandera blanca
Y la verdad es que Francia ya no dio más de sí. Porque la tetracampeona no le dejó. Un triple en los seis primeros minutos fue su bandera blanca, mientras España, que no bajó un ápice la intensidad defensiva hasta que se se vio 100% campeona, sumaba poco a poco, hasta alcanzar la veintena de renta (80-59) con una canasta en el poste bajo de Ouviña. 

A partir de ahí, fiesta anticipada, minutos para todas y un hito más de esta selección de leyenda: primera que revalida el cetro continental desde la URSS que entre 1960 y 1991 logró diecisiete seguidos.

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