Lunes 10.12.2018
ciclismo | Vuelta a España

Pinot voló en Los Lagos

Thibaut Pinot (Groupama FDJ) inscribió su nombre en la mítica cima de los Lagos de Covadonga con una contundente victoria en solitario en la décimo quinta etapa que cerraba el tríptico de montaña asturleonés, de donde salió airoso el líder británico Simon Yates (Mitchelton).

El francés se mostró exultante tras cruzar la línea de meta en la etapa que cerraba el tríptico de montaña asturleonés  | Manuel Bruque
El francés se mostró exultante tras cruzar la línea de meta en la etapa que cerraba el tríptico de montaña asturleonés | Manuel Bruque

Thibaut Pinot (Groupama FDJ) inscribió su nombre en la mítica cima de los Lagos de Covadonga con una contundente victoria en solitario en la décimo quinta etapa que cerraba el tríptico de montaña asturleonés, de donde salió airoso el líder británico Simon Yates (Mitchelton).

Pinot, de 28 años, se aprovechó del marcaje entre los favoritos en el ascenso a los Lagos e hizo rentable un ataque a 6,5 kilómetros de la cima que le permitió estrenar su palmarés en la Vuelta y firmar la cuarta victoria francesa en la presente edición.

Simon Yates, que defendió con bravura el maillot rojo, se mostró como el más fuerte entre los favoritos, y aunque las diferencias fueron exiguas, aún pudo meterle seis segundos a Alejandro Valverde y ocho a Nairo Quintana, el dúo del Movistar que no pudo con el británico por segunda jornada consecutiva, en un calco de la víspera en Les Praeres.

Enorme en la subida el joven Enric Mas, que entró junto a Quintana a treinta y cuatro segundos después de varios intentos de despegue. El balear sigue empeñado en demostrar que el futuro del ciclismo español debe contar con él. La jornada dejó daños en el colombiano Rogoberto Urán, a 1.25 en meta, y en el español Ion Izagirre, a 1.49.

Examen más consistente 
La etapa reina de la Vuelta disputada entre Ribera de Arriba y Lagos de Covadonga, de 178,2 kilómetros, era el examen más consistente de montaña del norte de España, con 4.000 metros de desnivel acumulado y doble paso por el Mirador del Fito antes de la prueba de fuego en las rampas de la montaña de Covadonga, lugar de culto del ciclismo español.
La escapada de doce corredores que animó el trayecto no iba a llegar a buen puerto, pues el pelotón enseguida dejó claro que los hombres de la general se iban a pronunciar en la última subida. El grupo de Cortina, Roche, Erviti, King, Rolland, Bennett, van Poppel, Geoghegan, Mollema, Felline, Conti y Schultzpada nunca tuvieron una ventaja superior a los cuatro minutos.

Lo intentó Mollema, pero el Astana había sacado el látigo de manera concluyente. No hubo opción para sorpresas, por mucho que el asturiano Iván García Cortina (Bahrain) saliera en fuga en Cangas de Onís. Astana, con Cataldo y Omar Fraile cortaban la respiración y echaron el lazo al guaje a ocho de meta.

Entonces atacó Superlópez, el primero en prender la traca. El colombiano fue neutralizado por Yates y Valverde. Un marcaje entre los ‘gallos’ que aprovechó Pinot. El galo no entrañaba peligro y le dejaron volar. Un regalo para el máximo representante del ciclismo francés junto a Bardet y Alaphilippe, que aprovechó para lograr una victoria especial.

Mas no estaba de invitado de piedra y atacó un par de veces, los mismo que Yates. López no daba su brazo a torcer y se animó a tensar a 2,4 de meta. Entre ataques y contraataques sin consistencia, Yates invitó a Quintana a dar algún relevo, pero el colombiano le extendió el gesto a Valverde, quien bastante tuvo con hacer la goma y no descolgarse.
En la estampida final, López y Yates se repartieron seis y cuatro segundos de bonificación ante la mirada de Valverde y de un Quintana que no recordó al de Los Lagos en 2016.

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