jueves 22.08.2019

Carbonell ya tiene 23 medallas con la plata en el solo libre

La española no pudo con la rusa Svletana Romashina, pero aseguró un nuevo metal, que la sitúa a cinco de Ryan Lochte y a diez del legendario Michael Phelps

La catalana, la rusa y la japonesa Inui en el podio con sus preseas  | efe
La catalana, la rusa y la japonesa Inui en el podio con sus preseas | efe

La medalla de plata lograda en solo libre por la española Ona Carbonell, la mujer más laureada de la historia de los Mundiales de Natación, llegó ayer con una gran puntuación (94,5667) y a ritmo de James Brown y Luciano Pavarotti.

Es la tercera medalla de Carbonell en este Mundial, después de la plata conseguida en el solo técnico y el bronce como componente del equipo español de ‘Highlight’, pero esta tiene otro sabor.

Ona Carbonell sumó una gran puntuación, solo por debajo de la imbatible Svetlana Romashina, que atesora 20 medallas en Mundiales, pero todas ellas de oro.

Elegante en la piscina, vestida con un bañador de pedrería en tonos turquesa, morados y negro diseñado por Mercedes Jordán; su ejercicio en el agua rayó la perfección.

Se vio la supervisión coreográfica de su entrenadora, Mayuko Fujiki, pero sobre todo la mano de Virginie Dedieu, la francesa que dominó en mundo de los solos entre Barcelona 2003 y Melbourne 2007 y ahora es la entrenadora de la catalana. Y la pieza elegida para todo ello emocionó a los espectadores y a las jueces. Se trata de ‘It’s A Man’s Man’s World’, un clásico de James Brown de 1966, pero que tenía una sorpresa añadida: la voz del tenor italiano Luciano Pavarotti, que colaboró en 2002 en un dueto tan magnífico como sorprendente.

En secreto

La catalana guardó celosamente y en secreto su ejercicio libre. No desveló su composición hasta que lo nadó por primera vez hace un par de días en Gwangju. Hasta entonces, solo las paredes de la piscina interior del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat y sus compañeras de equipo fueron cómplices de lo que Ona Carbonell preparaba.

La plata es el premio máximo al que habrá podido acceder Ona Carbonell en las grandes competiciones de la sincro, siempre a la sombra de Dedieu, ahora su entrenadora, o de las rusas Natalia Ischenko o Svetlana Romashina, pero siempre será una de las grandes, como lo demuestra su palmarés.

Y es que con su vigésima tercera medalla en un Mundial se queda a cuatro de las 27 conseguidas por el estadounidense Ryan Lochte y a seis de las 33 del icono de la piscina -Michael Phelps-, que es con 28 el deportista de la historia con más medallas olímpicas.

Como no podía ser de otra manera, el oro fue para la rusa Svetlana Romashina con un ejercicio que está a otro nivel y le valió 97,1333 puntos. También está a otro nivel Ona Carbonell que superó a la japonesa Yukiko Inui en 1,3667 puntos.

La catalana disputará hoy la final del dúo libre, junto a Paula Ramírez, tras ser quintas en el preliminar. Y mañana competirá en la de grupo libre, tras un nuevo quinto puesto obtenido ayer en la primera jornada.

Derrota en waterpolo

La selección española de waterpolo cayó ante la de Hungría por 13 a 11, y tendrá que pelear por obtener el pase a cuartos de final del torneo.

España cayó en el primer cuarto por cuatro goles a dos, mientras que logró imponerse en el segundo por cinco a cuatro. Esta igualdad se rompió en el tercer parcial, con victoria más holgada de los húngaros, mientras que en el tramo final la selección española apretó y se impuso por cinco a uno, con lo que se quedó solo a dos tantos del empate.

Los de David Martín quedan así en segunda plaza del grupo C, por detrás de Hungría, a falta de una jornada por disputarse de esta fase inicial en la que España se medirá a Nueva Zelanda, un rival a priori muy inferior.

Por su parte, Paula Ruiz y María de Valdés terminaron decimotercera y decimocuarta en la final de aguas abiertas de cinco kilómetros, donde el oro fue conquistado por la brasileña Ana Marcela Cunha.

Ruiz terminó la prueba con un tiempo de 58:11.9, mientras que Valdés llegó a la meta inmediatamente después con una marca de 58:12.0, en la final de esta categoría de aguas abiertas disputada en Corea del Sur con la participación de 54 nadadoras.

Finalmente, los saltadores españoles Adrían Abadía y Nico García Boissier no lograron clasificarse para la semifinal de salto de trampolín desde tres metros.

Comentarios